Jóvenes tejedores de paz (reportaje segunda parte)

Por Lina Castro y Maria Camila Zapata

28 de diciembre de 2015
Imagen: Lina Castro y María Camila Zapata

La brecha de desigualdad en términos económicos cada vez es más grande en Colombia, por lo que las problemáticas sociales y pocas alternativas de solución también aumentan con rapidez. Frente a este panorama nace la necesidad de investigar qué pasa con las personas que no gozan de las mejores condiciones de vida, en especial los jóvenes y niños que no tienen el acceso a oportunidades que permitan llevar a cabo su proyecto de vida y logren hacer realidad sus sueños que, a veces, parecen quedarse solo en eso… ¡en sueños! Y más importante aún es interrogarse qué están haciendo ese porcentaje de jóvenes que sí ha tenido mejor suerte, que puede asistir todos los días a una universidad o a su trabajo y que, poco a poco, van desarrollando su plan de vida, frente a aquellos a los que la vida los trata diferente y cuyas oportunidades son escasas. Por eso bien vale la pena conocer la historia de Javier y la “Llaga”; jóvenes que prefirieron dejar de lado un futuro profesional promisorio, para trabajar, sin egoísmos, por otro incluyente, plural…

“Llaga” y el hip hop desde Egipto

Así como Javier hay más jóvenes colaboradores con iniciativa. Verbigracia, los que también trabajan por su comunidad en el barrio Egipto. En el recorrido por este sector, la experiencia se hizo cada vez más   interesante, porque   cualquier persona del común no puede llegar al interior del barrio sin la compañía de uno de sus habitantes, pues las condiciones de inseguridad así lo obligan y, por ende, las reporteras del Libre Pensador no fueron la excepción.  Al llegar, Javier nos estaba esperando “Alejo”, como le dicen por cariño sus amigos. De esta forma inició el recorrido:

El primero en presentarse fue Fredy, pero su nombre artístico y con el que todos sus amigos y seguidores lo conocen es “Llagaflow”, un hombre lleno de sueños, pero lo más emocionante durante la conversación era darse cuenta cómo dejó de lado su carrera profesional para trabajar por toda su comunidad. Su apodo se lo debe a su devoción católica del momento: las llagas de Jesús, pues se sentía identificado con estas marcas de dolor, de angustia que vivió Jesucristo y que eran paralelas a su vida. Por tanto, decidió que su nombre de pila quedara así para cuestiones formales, como él lo afirma.

Pues bien, su talento con el hip hop comienza a expandirse alrededor del año 1996, sus composiciones se inspiran en el diario vivir, son una oda a la realidad. Gracias a su talento graba el primer casete con José Gaviria, un reconocido y exitoso compositor colombiano. Su vida es el hip hop, por eso llamó a su disco 365 días, porque “el hip hop no duerme”.

Ha aprovechado grandes oportunidades para explotar y dar a conocer su talento en toda Colombia; de esta forma, ha logrado relacionarse con personas que están en la capacidad de aportar con un granito de arena a la maravillosa labor que decide emprender, pues convocó a los jóvenes interesados en vincularse a diferentes actividades fundamentadas en el hip hop como proyecto social, para lograr unir a la comunidad y cuyo líder es él. Por ello, sacrificó el éxito de su carrera profesional: “He sacado dos discos, pero llegó la hora de darle la oportunidad a la gente de mi barrio”

llaga

La situación de los jóvenes del barrio Egipto cuenta claramente con las  características de uno de bajos recursos, escasez de oportunidades y un sin número de problemáticas sociales, por lo que posterior al reconocimiento de “Llagaflow” y ver la triste realidad de sus amigos de barrio,  él encuentra en el hip hop la cultura de paz para unir a la juventud, ya que los conflictos se habían agudizado al interior del barrio: los jóvenes solo querían sobresalir, pero en torno a los  líderes de una de las tantas pandillas de esta zona.

Después de muchos esfuerzos, el 10 de marzo del año 2000 logran crear S.A CLAN, que es la corporación de jóvenes que impulsa a nuevos talentos musicales, pero esta vez con ayuda de toda la comunidad. Por ejemplo, las mamás se encargan de realizar diferentes actividades que ayudan al sostenimiento de la corporación, mantenimiento que está basado en la generación de ingresos: ferias, talleres musicales y lógicamente conciertos para el barrio y las diferentes localidades de Bogotá.

Cerca del 2003 los avances de la corporación eran notorios, la participación de la comunidad era el resultado de muchos esfuerzos que permitían vivir un ambiente diferente en el barrio, es por ello que en ese año tras una visita del IDIPRON y ver cómo solo con el esfuerzo de la comunidad se habían logrado resolver problemáticas sociales, se contaría finalmente con el apoyo de este ente estatal.

Finalmente “Llaga” es contratado directamente con el IDIPRON para continuar sus proyectos musicales: Presos de la costumbre fue el noveno disco que lanzó la corporación, queriendo transmitir qué perspectiva tienen los diferentes personajes de la vida real: campesinos, policías, maestros, entre otros. Es decir, que S.A CLAN estaba encaminando correctamente. Gracias a la entrega total de “Llagaflow”, se está promoviendo un festival de hip hop organizado por toda la comunidad del barrio Egipto. El objetivo es lograr la participación de todas las localidades, de todos aquellos que están enamorados de este arte urbano.

 De esta forma, estos jóvenes quijotes como la “Llaga”, Javier y muchos más, que están vinculados con esta linda causa son un ejemplo a seguir. Ellos son el motor activo que tiene fe en que el futuro de los niños, de los jóvenes, de las comunidades más vulnerables, puede mutar. Se han dado cuenta que sí es posible un futuro fuera de la violencia, para aquellos que solo requieren de apoyo para empezar a volar…  Ellos son tejedores de sueños, jóvenes que, calladamente, son gestores de paz.


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