Estadios: entre la asistencia y la abstención

Por Laura Camila Moreno Devia

20 de noviembre de 2017
Imagen: http://www.publicdomainpictures.net/view-image.php?image=25841&

En un país aficionado al fútbol como lo es Colombia cada fin de semana se llevan a cabo competiciones oficiales y no oficiales de este deporte en distintos lugares del país, entre ellos, los estadios. Sin embargo, en los últimos años ir a estos escenarios deportivos se ha visto perjudicado por la creciente violencia, en su mayoría, por parte de las llamadas Barras Bravas; problemática que encontró alivio en la campaña “Goles en Paz”, pero que actualmente sigue siendo un obstáculo para disfrutar en familia de este espectáculo. No obstante, no se trata de dejar de ir a los estadios, sino  de entender su importancia tradicional y no permitir que estos aficionados desplacen el placer de compartir estos escenarios en conjunto.

“Goles en paz”

En el año 1999 con la creación de la campaña “Goles en Paz” la administración distrital de Bogotá se impuso el reto de trabajar con los jóvenes barristas de los equipos de la capital, los cuales eran, y aún hoy en día son, protagonistas de riñas y conflictos en los estadios deportivos; escenario escogido para empezar a buscar soluciones debido a que estos son el espacio físico en el cual se establecen los lazos de unión de estos jóvenes.

La campaña no pretendía simplemente disminuir las agresiones y situaciones violentas dentro de los estadios, era también una forma de reintegrar a estos jóvenes a la sociedad con el fin de que fueran representantes dignos de la cultura futbolística. Empero, en los últimos años el programa “Goles en Paz” se disolvió y con él el control de este fenómeno, así lo afirma William Herrera, analista del tema, cuando afirma para Caracol Radio que  “No hay coherencia ni una política real sobre el tema (…) Desde que se acabó Goles en Paz se perdió el control dentro y fuera del estadio” (9 de agosto de 2017).

Debido a la reaparición de la violencia en los estadios, los aficionados de los clubes han optado por abstenerse de ir. Muchos de ellos, argumentan que llevar a sus hijos a estos escenarios ya no es como antes, cuando hinchas de los diferentes equipos podían sentarse juntos y disfrutar del espectáculo en familia. Hoy en día se imponen los cánticos de violencia, el miedo incesante de terminar en medio de riñas, entre otras problemáticas. Es por esta razón que el padre Alirio López, representante de la campaña “Goles en Paz”, recalca en su entrevista para el periódico La Patria que, “Se perdió el sentido de familia en el estadio. Al perderse esto se perdió la oportunidad de ver el fútbol como un deporte de aprendizaje e integración” (7 de abril de 2013).

Los estadios como escenarios de integración

Si bien es cierto que el fenómeno de la violencia ha alejado a algunos aficionados de las tribunas, muchos otros están dispuestos a luchar contra la violencia y recuperar este escenario cultural que les han dejado de tradición sus antepasados. Este es el caso de  un grupo de amigos capitalinos quienes en busca de recuperar el ambiente familiar en los estadios crearon el proyecto “Así quiero ir al estadio” en redes sociales. Boris del Campo, uno de sus creadores, escribió una columna en el medio Las 2 Orillas, exponiendo como ejemplo el caso de Inglaterra y la erradicación de los Hooligans de sus estadios, comprobando que con una medida de justicia fuerte, recuperar estos recintos es posible. Además, en este mismo medio  escribe un mensaje a los clubes de fútbol, “(…) debemos recuperar los estadios para las familias, para los niños, para los grupos de amigos. Les aseguro, señores presidentes de los equipos de fútbol, que somos muchísimos más que los delincuentes que azotan hoy las tribunas disfrazados de hinchas” (15 de abril de 2016).

Y, en este sentido, los clubes han estado dispuestos a actuar, por ejemplo, el Club Independiente Santa Fe ha puesto sus ojos en iniciativas como la “Tribuna Familiar” que busca acercar de nuevo a las familias a los estadios ocupando la tribuna popular norte en donde tradicionalmente se ubican las barras bravas de distintos equipos.

Son pequeños actos que deben ser apoyados para demostrar que la solución no es dejar de ir a los estadios, es seguir sintiendo la emoción de compartir con los seres queridos un momento, que al final deja a un lado los colores y resultados de un equipo, y se convierte en un preciado recuerdo.

Recomendados Libre Pensador:

Caracol Radio – “En Bogotá se perdió el control en el estadio”: William Herrera, analista.

La Patria –  La violencia y el barrismo cambiaron la forma de asistir a fútbol

 


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