Falcao es un fenómeno

Falcao es un fenómeno. Uno sin precedentes en la historia del deporte colombiano y eso antes del auge de la estrella James. Por más que en otras épocas hemos tenido grandes deportistas considerablemente destacados en diferentes disciplinas, no hay un caso tan claro de uno que se haya instalado en la élite por un período tan prolongado y con unos resultados tan sostenidos en el tiempo. Hoy, al hablar del mundial, es inevitable pensar en qué pasará finalmente con Falcao. Qué implicaciones tiene que no llegue y hasta qué punto la selección es dependiente del Tigre de Santa Marta.

Falcao: pieza fundamental del ajedrez futbolístico colombiano

Radamel Falcao García no es un futbolista del montón. Ni su persona, ni su historia están asociadas con las de los jugadores corrientes. Hijo de Radamel García, futbolista. Jugador más joven en debutar en el profesionalismo en Colombia. Debutó en primera división con River Plate de Argentina. Más de 150 goles en el fútbol europeo. Transferencias entre clubes que superan los 100 millones de euros. Estos son solo algunos de los elementos que distancian la carrera del 9 de la selección de los Asprillas, Vaderramas, Ángeles o Córdobas que pudieron dejar el nombre de Colombia en alto, en una escala considerablemente menor que la que lo ha hecho Falcao.

A ello se suma el hecho de regresar a un mundial. Tras 16 años, el equipo nacional consiguió la clasificación con partidos brillantes y Falcao como abanderado. Sin embargo, cuando todos esperábamos ansiosos la llegada del evento deportivo más esperado, todo se nubló cuando en enero pasado el ligamento cruzado de la rodilla izquierda del Tigre se rompió en un partido contra un equipo amateur.

Todo el revuelo en torno a la lesión de Falcao es muy justificado. Está en peligro la participación del jugador más determinante del equipo en el torneo más importante del mundo. Y no hace falta deshacerse en elogios para corroborar que este delantero, está un escalón por encima de los demás futbolistas colombianos. Para empezar, hay que destacar el hecho de que cada logro conseguido en esa brillante carrera deportiva es producto de un amor propio y una fuerza de voluntad y disciplina de grandes dimensiones. Así llegó al fútbol argentino con apenas 15 años. Así consiguió llegar a Europa y en apenas cuatro temporadas consagrarse dos veces campeón, goleador y mejor jugador de la UEFA Europa League y una vez de la supercopa de Europa. Así logró generar una sensación de protección en los aficionados de la selección Colombia. Es como que cuando está Falcao, todos saben que en cualquier momento cae el gol.

Entonces, es importante entender, que el hecho de que una importante parte del peso del equipo nacional caiga sobre Falcao no obedece a razones de preferencias o carisma. Deportivamente, es claro que Falcao es la pieza más importante y es lógico que lo sea.

El trabajo en equipo: clave de la Selección Colombia

No obstante, también es importante entender que por más talentosos que sean los jugadores, el fútbol es un deporte de conjunto. En este sentido, la selección tiene la obligación y la capacidad de salir adelante ante la adversidad que representa la falta de Falcao. Entre otras cosas, precisamente con la explosión del Tigre, se han abierto las puertas para que grandes jugadores colombianos, pertenecientes a una generación de oro para el fútbol del país, se destaquen a nivel internacional. Deportivamente, Colombia es uno de los equipos más fuertes y con uno de los procesos más destacados del campeonato –de acuerdo con los resultados de la fase de calificación y al ranking FIFA-, además del inmenso ímpetu de nuestro mejor jugador.

Desde aquí, no hay que negar que la ausencia de Falcao –de darse finalmente- va a pesar y sería errado pretender que hay un jugador que lo pueda suplir con todas sus características. Sin embargo, tampoco es acertado crear una dependencia del atacante samario y basta con revisar cifras estadísticas para darse cuenta que esta selección trasciende los nombres.


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