SICAD 2: Guerra económica Vs devaluación de la moneda

Imagen: JesusElGuaro - Trabajo propio

Venezuela, una nación capaz de convertirse en potencia económica líder en el mercado ya que cuenta con la mayor reserva de petróleo del mundo, actualmente se encuentra en medio de una situación de conflicto. El descontento de una buena parte de la sociedad venezolana, ha causado el surgimiento de movimientos de resistencia civil. Tras el 12 de Febrero del presente año, comenzó una serie de manifestaciones en el país que ha resonado en el mundo entero, y a partir de la cual, Venezuela vive una atmósfera de represión, violencia e injusticia. Poco a poco las ciudades venezolanas comienzan a adquirir una especie de aire de guerra civil y las barricadas o “guarimbas” son ahora parte del paisaje en las calles y avenidas. Para la mayoría de los venezolanos el estallar de una guerra civil se aproxima más temprano que tarde.

Más allá del inconformismo: una guerra económica

Más allá del inconformismo, la batalla ideológica y el ambiente de conflicto permanente que impera en las calles de Venezuela; se esconde para algunos el verdadero detonante de la problemática, el mal manejo de las actividades económicas en el país. Después de 14 años bajo el liderazgo del ya fallecido presidente Hugo Chávez, el actual presidente Nicolás Maduro ve como su gobierno se desarrolla en los consecuentes de las políticas económicas de su predecesor, caracterizadas por las  expropiaciones, la disminución de la inversión privada, el desarrollo de un ambiente de inseguridad para la industria en diferentes ámbitos, mediante la imposición de un control de divisas, restricciones a la inversión extranjera y en general el establecimiento de una economía centralizadora.

El presidente Maduro a lo largo de su mandato ha llevado a cabo una serie de políticas económicas, definidas por el régimen como “firmes estabilizadoras a las actividades de los sectores de la burguesía”1. Actividades que según el mismo, propician una guerra económica contra el gobierno, el pueblo venezolano y los ideales de la revolución chavista-socialista del siglo XXI. Entre ellas, destaca la implantación de nuevas reformas hacia los órganos competentes de la administración y ventas de divisas en el país. El pasado 24 de Febrero se dio un nuevo giro a la economía venezolana con la creación del SICAD 2 2.

Desde los inicios del gobierno del ex presidente Chávez, en Venezuela, se han implementado una variedad de mecanismos para regular el mercado de divisas. No obstante, la creación del control cambiario contrasta con la aparición de un mercado negro de venta de dólares. SICAD 2 tiene como objetivo impactar sobre este mercado paralelo donde la divisa norteamericana cotiza a 71.09 BsF/US$, mientras que el tipo de cambio oficial según CADIVI es de 6,30 BsF/US$. (Cabe destacar que cualquier incremento en la valoración del dólar por encima de la tasa preferencial CADIVI implica una devaluación).En declaraciones recientes, el Vicepresidente para el Área Económica, Rafael Ramírez estableció que SICAD 2 “es un sistema transparente e invulnerable”, el cual frenará los ataques especulativos contra la moneda, entiéndase por especulación el conjunto de operaciones comerciales o financieras destinadas a obtener un beneficio económico, basándose exclusivamente en las variaciones de precios en el tiempo, y a su vez hará frente a la cotización del dólar paralelo, ya que permitirá colocar en el mercado una importante oferta de divisas provenientes tanto del sector público como del privado.

La búsqueda del control absoluto

Sin embargo, según el ala opositora y a diferentes líderes del sector empresarial, la creación de un nuevo ente regulador del mercado de divisas no es necesaria e incluso puede llegar a ser desventajosa para la economía del país. La nueva tasa de cambio del SICAD 2 de  51,86 BsF/US$ implica, con respecto a la tasa de cambio de CADIVI, una devaluación del bolívar del 723%. De igual forma, si bien Venezuela se caracteriza por ser una economía inflacionaria, este 2014 alcanzará la mayor inflación del mundo con un 57%. Adicionalmente, Venezuela importa el 70% de todos los productos que consume, en especial la comida. El férreo control cambiario dificulta a los empresarios el acceso a la divisa para poder importar, hace que haya desabastecimiento y ocasiona un proceso inflacionario en los alimentos. El último informe regional de la FAO, de febrero 2014 evidencia que al menos desde 2010, Venezuela presenta la mayor inflación de alimentos en América Latina y el Caribe. Correlativamente el sueldo mínimo en Venezuela también se ve afectado por estas medidas, con la nueva tasa oficial del SICAD 2, tiene una reducción en su valor real de 519 a 63 US$.

La búsqueda de un control total de la economía por parte del presidente Maduro, ha ocasionado daños profundos en la sociedad venezolana. Las decisiones tomadas por el gobierno de Maduro, específicamente la constante modificación de la legislación cambiaria en Venezuela, ha dejado a los empresarios en una condición de indefinición y con muy pocas ganas de seguir adelante con una actividad comercial, que en Venezuela se ha vuelto la más riesgosa de la región. Por consiguiente, a medida que pasa el tiempo la situación empeora. La economía está siendo administrada por líderes que no saben cómo manejar la crisis económica, los ideales sociales y de conspiración que ha defendido el gobierno, no corresponden con las políticas económicas necesarias; y en virtud de lo expuesto cabe preguntarse, ¿Es acaso el aumento desproporcional de la represión policíaca una fachada por parte del gobierno para cubrir las verdaderas problemáticas de la coyuntura económica actual Venezolana?


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