Juventud y Deportes


En nombre de Sergio

El 5 de agosto de 2014 Sergio Urrego se suicidó. Tenía 16 años, era fan de Aterciopelados, Quino y Edgar Allan Poe, una vitalidad acorde a su edad, y las mismas dosis de insatisfacción de Richards & Jagger. En su colegio tenía las dosis de amigos normales para un adolescente atormentado (¿alguno no lo es?), una pareja tan estable como pueden ser las parejas en once, y la presión terrible y desagradable de un plantel educativo que lo despreciaba, lo perseguía y lo acosaba (todo al mismo tiempo) por su condición sexual. Un año y 15 días después, la Corte Constitucional falló el caso de Sergio Urrego. Ganó Sergio.



Jóvenes en las elecciones: ¿Apatía o falta de fe?

Estamos cerrando una nueva campaña política y todos los días se discute quién va a ser el próximo alcalde, por qué este candidato sí, por qué este candidato no. Y la verdad, a veces parece que fuera más una competencia de quién tiene más dinero que el otro para invertir en campaña. Como siempre, aparece el tema de los jóvenes: que si deciden, que si inclinan la balanza, que si son idiotas útiles de los candidatos. Sería importante preguntarnos entre nosotros, dónde estamos en ese panorama.



Emprendedores externadistas (parte 2/2)

Se acerca el fin de una etapa para algunos, la vida universitaria está por terminar y ya es el momento en que los  conocimientos adquiridos se deben aplicar. Uno de los mayores temores que surgen al acercarse el fin de la carrera es  ¿y ahora qué?; todos tenemos sueños, anhelos o ilusiones que queremos  hacer realidad, pero no sabemos por dónde empezar.

Las opciones están, solo falta saber qué es lo que se quiere para la vida, descubrir el motor que nos impulsará para hacer lo que realmente nos apasiona y conseguir ser exitosos en nuestra vida laboral.

Una opción es que usted decida continuar estudiando y escoja un posgrado en el país o en el extranjero; sin embargo, tenga en cuenta que esto implica continuar con los gastos de la universidad, como el pago de la matrícula, transporte,  copias, entre otros. También puede empezar a trabajar de una vez, deberá tener paciencia porque ahora su competencia no son sus compañeros del salón sino el 10,8% de la población colombiana desempleada[1] y será difícil encontrar un trabajo que se adapte a sus prioridades, que le paguen lo que usted desea y que lo traten como usted quiere, sin dejar a un lado que, en algunos casos, tendrá compañeros pesados que le dificultarán su trabajo o un jefe insoportable que le tocará aguantar. La última opción es la razón por la que escribimos este artículo y es la de convertirse en un emprendedor.