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27 de septiembre de 2019

El último en la lista: Irán

Las sanciones a Irán, un sofisma de distracción de Estados Unidos. ¿Se trata del programa nuclear o del petróleo? ¿Desean obtener más de la posición privilegiada de Irán en Medio Oriente?

Por: Alejandra Cáceres Rodríguez

Durante el gobierno de Obama, Irán firmó un pacto nuclear donde se comprometía, en términos generales, a reducir sus reservas de uranio y evitar el desarrollo clandestino de un programa nuclear. Sin embargo, el actual presidente Trump busca romper este acuerdo e imponer sanciones severas, ya que no es suficiente con reducir la actividad nuclear en Irán, sino que es imperativo eliminar cualquier programa nuclear que exista en este país.

Frente a lo anterior, ¿Existirán razones estratégicas que beneficien a EEUU a gestionar esta presión sobre Irán?

Estados Unidos y Medio Oriente

Vale la pena entender cuál es la importancia geoestratégica de Irán en Medio Oriente. Primero, es el tercer país con mayores reservas de petróleo a nivel mundial; además cuenta con una ubicación privilegiada, ya que colinda con el estrecho de Ormuz, en donde pasa alrededor del 20% del petróleo a nivel mundial (Anexo 1). Asimismo, en este momento cuenta con aliados estratégicos que apoyan su derecho a exportar petróleo, como lo son Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania.

Ahora bien, analizando la posición que tiene EEUU en la región, se puede concluir que se ha hecho de grandes alianzas y de una que otra intervención que permita afianzar sus intereses sobre el petróleo. Entre sus grandes aliados encontramos a Arabia Saudita, Israel y Egipto. Sin embargo, le hace falta un último eslabón en la región, que le permita asegurar sus intereses en temas energéticos (Petróleo). Este último en la lista es Irán, puesto que es el país más cercano y con mejor acceso al estrecho de Ormuz (punto estratégico para el comercio de petróleo); pero, entonces, ¿Por qué no hacer una intervención como en Irak?

La guerra por el petróleo

En general cuando se habla de Medio Oriente se hace un símil con conflictos y terrorismo; intervenir en un país donde existen armas nucleares desestabilizaría la región. Más aún, cuando se pondría en marcha un sinfín de alianzas que pueden terminar empeorando el conflicto o creando uno a mayor escala. Por ese motivo, imponer sanciones a Irán no es más que una forma de soft power para generar la presión adecuada que le permita a EEUU proteger sus intereses.

De lo anterior, el efecto específico que se quiere generar con las sanciones en términos de exportaciones, según Luis Miguel Hurtado es el siguiente: “Irán pasará de exportar más de 2,5 millones de barriles de crudo diarios a una cifra por debajo de los 1,2 millones, a finales de este año. En paralelo, se entorpecerá la necesaria renovación de la infraestructura petroquímica iraní, empeorando la calidad del producto.” (El Mundo Internacional, 2018) Por tanto, además del efecto, cualesquiera sean las razones legitimas de las sanciones, van a deteriorar la economía de un país, van a afectar a los países que consumían ese petróleo y que no encuentren una fuente diferente para sustituir su suministro y, finalmente, es muy probable que generen efectos colaterales en el precio internacional del crudo.

EEUU siempre ha buscado tener influencia sobre la región de Medio Oriente para asegurar sus intereses. Las sanciones a Irán son una oportunidad para generar la presión necesaria, si bien para “eliminar el programa nuclear” o para abrir el espacio para poder lograr sus intereses estratégicos sobre el estrecho de Ormuz; sin embargo, la comunidad internacional, no apoya estas medidas porque ese suministro de petróleo de Irán es muy importante para países de la unión europea.

Artículos recomendados Libre Pensador

Administration, U. E. (2014). World Oil Transit Chokepoints.

Hurtado, L. M. (5 de Noviembre de 2018). El Mundo Internacional.

Toscano, R. (2016). Obama y el acuerdo nuclear con Irán.Barcelona: CIDOB.