‘Ser Pilo Paga’: Un nuevo panorama para los jóvenes colombianos

Imagen: By Ministerio de Educación (UNESCO) [CC BY-SA 3.0-igo (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0-igo)], via Wikimedia Commons

Para este primer semestre de 2015, el Gobierno Nacional, por medio del Ministerio de Educación y el Icetex, puso en marcha el programa de becas estudiantiles para educación superior, beneficiando a 10.080 jóvenes colombianos, quienes hoy se encuentran estudiando en las universidades más prestigiosas del país. Concretamente se benefició con becas para matricula y sostenimiento a estudiantes seleccionados, pertenecientes al Sisbén 1, 2, y 3 que obtuvieron los puntajes más altos en la Prueba Saber 11.

¿Por qué es importante?

La iniciativa toma una base educativa tan fundamental, como lo es la educación superior, y la transforma en un escenario de encuentro social. Realidades completamente diferentes son llevadas a un escenario de igualdad en cuanto al acceso a la educación superior de alta calidad, donde clases totalmente opuestas, hoy se encuentran en un mismo contexto educativo. Algo que anteriormente no era visto con frecuencia, hoy es un hecho en las universidades más reconocidas del país.

La educación es, a largo plazo, la capacidad de acción, influencia y liderazgo en una sociedad. Hasta hace poco la aspiración a esta capacidad estaba, en su mayoría, a disposición de la clase alta. Hoy podemos ver a futuro esta capacidad, no sólo en una parte privilegiada de la sociedad, sino en individuos con perspectivas diferentes de la masiva realidad colombiana. Algo con lo que se podría esperar que cambie la forma de entender, y por ende, de actuar en la sociedad.

Es importante resaltar que todo esto está sucediendo en un país con uno de los índices más altos de desigualdad en el mundo. Es evidente que Colombia es un país lleno de muros sociales. Uno de estos es el intelectual. Si bien con la inserción de programas de este tipo, estos muros no son derribados por completo, si se avanza un escalón más hacia el objetivo. Es por esto que podemos afirmar sin duda que el desarrollo de este programa es un punto de quiebre para la educación, y en general para la realidad colombiana.

Es un estímulo para quién?
Un estímulo no sólo para sus aspirantes

La oportunidad de obtener estas becas es un estímulo enorme para miles de estudiantes colombianos. Representa, además, un cambio abrupto para las familias de cada uno de los beneficiarios. Una familia que por generaciones no ha tenido acceso a este nivel de educación, hoy lo puede tener. Pero no sólo eso, debe ser también un estímulo para los jóvenes que tienen por sus propios medios la posibilidad de acceder a esta educación y que muchas veces no la valoran, ignorando el hecho de hacer parte de un porcentaje mínimo de la población joven del país que tiene este tipo de oportunidades.

Qué significa para los jóvenes colombianos?
Un cambio en la realidad social de la juventud colombiana

Brindarle la posibilidad a un joven de entrar a una universidad de alta calidad, a su elección, la cual en otras circunstancias no tendría alguna opción de pagar, implica un cambio completo en su realidad, la de su familia y la del país. Construye un nuevo panorama para los jóvenes colombianos. Uno que pone los distintivos académicos por encima de los relacionados con ingresos. Abrirle paso a este tipo de oportunidades es poner a la sociedad colombiana de frente con el reto de la igualdad.

“Según el Gobierno, el programa Ser Pilo Paga es una revolución educativa”

Normalmente se asume que las reformas progresistas introducen cambios para favorecer a las clases pobres, con una obligada disminución de los privilegios para las clases favorecidas, propiciando justicia y equidad social. Esto era indiscutible en épocas imperialistas y capitalistas, pero no así en épocas modernas, donde el conocimiento y la tecnología son los principales elementos democráticos, que dan preeminencia a las capacidades individuales para sobresalir y generar líderes y patrones económicos de amplia escalada social. Esto rebasa cualquier interés estatista y genera una dinámica con cambios tecnológicos, económicos y sociales diarios.

Lo anterior suprime eufemismos socialistas respecto a que el programa “Ser Pilo Paga” no constituye parte de una revolución educativa y muestra la necesidad de cambios en la estructura de los enfoques educativos tradicionales. No puede haber más predominancia por la estructura de los centros educativos; ella debe enfocarse y llevarse al conocimiento de los individuos, únicos capaces de aumentar la productividad y competitividad, para propiciar el beneficio económico, sustentar el desarrollo social y fortalecer el interés democrático. Esto justifica sobre manera becar estudiantes talentosos, cualquiera sea su nivel de ingreso o posición social, como un mecanismo válido para que los apellidos, las razas, las fronteras, las nacionalidades y las afiliaciones políticas e ideológicas sigan perdiendo importancia.


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