¿Rednecks al poder?

Por Juan B. Pavajeau F.

28 mars 2017
Imagen: Matt Shiffler Photography

La llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha sido, sin duda, una de las mayores sorpresas a nivel político de los últimos años. Para muchas personas, su elección como mandatario representa un simple acto de rebeldía en contra de la cultura dogmática alrededor de las fuertes élites gubernamentales; sin embargo, el discurso del mandatario es un indicador de fallos estructurales en la sociedad norteamericana.

Resulta contradictorio que el país icónico de ser el mayor promotor de la libertad e igualdad, cuya superestructura social se basa en la inmigración (el país con más inmigrantes del mundo), que influye en todas las esferas de las Relaciones Internacionales, esté siendo representado por un individuo sin experiencia política que basa su discurso en el odio a la diferencia y la promoción de los valores antiprogresistas, tal como lo haría un redneck (término despectivo para llamar a estadounidenses con bajo nivel de educación cuya afiliación política es de extrema derecha). Entonces,  ¿cómo Trump logró llegar a la presidencia de E.E.U.U?

Una campaña basada en el miedo y la indignación

“Una fuente muy confiable me confirma que el certificado de nacimiento de Barack Obama es falso”; “(por los musulmanes) la policía misma teme por sus vidas”; “los mexicanos traen consigo drogas, crimen, y son violadores”, estos son algunos de los comentarios más populares de Donald Trump durante su campaña presidencial. Todos ellos comparten una particularidad: incitan al miedo y a la indignación de la población civil en contra de la  negligencia de la clase política.

Trump señala a todo grupo social que se aleje del estereotipo del norteamericano blanco de ser culpable de los problemas de su país, lo que ha condenado a musulmanes, inmigrantes y miembros de minorías a ser parte de la categoría del -otro absoluto- que representa una amenaza para la existencia del norteamericano común y corriente.

Durante su campaña presidencial, Trump se aferró al uso del pathos –la emoción- como parte de su discurso político (sus argumentos podían ser fácilmente desmentidos) y el uso del miedo resultó ser una técnica de propaganda política bastante efectiva. A través del miedo, las personas dejan a un lado los argumentos y se enfocan en la indignación y el temor debido a que, en la naturaleza humana, el sentimiento predomina a la razón.

Es por miedo, y no por razón, que las políticas del nuevo gobierno estadounidense han estigmatizado a los migrantes. Los ciudadanos mexicanos y musulmanes no son los únicos individuos que generan violencia en Estados Unidos. De hecho, desde el 9/11, se estima que el número de crímenes ejecutados por ciudadanos norteamericanos ha sido trece veces mayor frente a los crímenes causados por extranjeros. Así mismo, la expulsión masiva de inmigrantes mexicanos no resulta conveniente porque representan una fuerza laboral significativa para la estabilidad de la economía de ese país, entre otras razones.

El éxito de Trump puede ser justificado por su efectivo uso del discurso: genera miedo e indignación en los civiles, como si fuera la única solución para los problemas de la sociedad.

¿Una superpotencia con problemas?

A pesar de ser el país con mayor influencia en el mundo, Estados Unidos tiene problemas que no han sido solucionados, y efectivamente, han indignado a los norteamericanos.

Primero, la participación política en Estados Unidos se ha reafirmado en élites políticas sólidas, dejando a un lado la posibilidad de éxito de cualquier nueva ideología emergente. Trump ha sido de los primeros candidatos a la presidencia que ha denunciado esta situación. Su tesis argumenta que las élites políticas convencionales han excluido al ciudadano de la participación política. De hecho, en su discurso de posesión aseguró que “él devolvía el poder al pueblo” al arrebatárselo a quienes por años se mantuvieron en el poder.

Por otra parte, Obamacare, el primer sistema de salud público en E.E.U.U,  generó también varias controversias. Con él, los precios de la salud en general aumentaron en más del 15%, y los tiempos de espera para ser atendido por un médico, también. Nuevamente, Trump denunció que había fallos en el sistema, los cuales hacían incompatibles a Obamacare  con el interés de la población civil.

Mientras que Hillary Clinton, candidata por el partido Demócrata, proponía darle una continuación a la administración Obama, Donald Trump prometía hacer un cambio frente a los problemas de las administraciones pasadas. Además, varias personas tomaron su éxito personal en el mundo de negocios como el reflejo de lo que sería su posible mandato.

Existen numerosas razones que explican el éxito de Trump, entre ellas, el uso del miedo como campaña política, proponerse como la única solución del país, el ser el primer candidato que ha roto con las élites políticas, acertar con los problemas de real interés para la población civil como su sistema de salud,  el desempleo, etc. Además, surge como una verdadera figura de cambio que al menos para los rednecks, es una oportunidad de “hacer a América grande otra vez”…

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Palabras clave: Noticias InternacionalesNoticias Estados UnidosNoticias Donald Trump – Noticias Relaciones InternacionalesNoticias migración.


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