Los secretos de la Sierra Nevada

Por Gunnawia Chaparro

19 de noviembre de 2015
Imagen: https://www.flickr.com/photos/jlascar/4626285664

Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro. El mar estaba en todas partes,  ella era la madre. La  Madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era espíritu y memoria de lo que iba a venir”. Fragmento: El origen, pueblos indígenas de la Sierra Nevada (Raichel  Dolmatoff).

Gunnawia Chaparro, indígena arhuaca, estudiante de primer semestre de Finanzas Gobierno y Relaciones Internacionales, redactó el siguiente artículo sobre la reserva filosófica de la Sierra Nevada, vista a través de los ojos de su comunidad. Este es su relato:

Los Mamos y Aty mamas —las Aty mamas son mujeres esposas de Mamos formadas bajo las mismas condiciones de los hombres y casadas al final del ciclo de formación—  este se considera finalizado cuando han superado y entendido  todos los grados llamado kuwiku, grados de ascenso filosófico y espiritual. Cuando lo logran, los Mamos y Aty mamas se unen en matrimonio.  Ellos  constituyen  la fuente de conocimientos y saberes de tradición milenaria, que ostentan la autoridad, los valores y el modelo de conducta que deben servir de guía a todos los miembros de la comunidad. 

La pareja de mamos goza del privilegio de ser consultados para todos los asuntos de la vida comunitaria y familiar.  La sociedad ofrece condescendencia, a través de la sumisión consciente a sus designios, consejos  y orientaciones. Dicho rol está reservado a los Mamos y a las Atys exclusivamente, por la razón más precisa,  clara e incuestionable para todos, pues  está asociado a los  conocimientos que poseen sobre  la ley del orden  en la  naturaleza, lo que  se denomina Sen. Los Mamos y las Aty han sido preparados con rigurosidad, muchas veces alejados en aislamiento continuo durante su niñez, adolescencia y parte de su vida adulta. Desde su condición de ser destinados a la misión más importante y prestigiosa de la sociedad.  Desde sus tempranas edades los Mamos asumen la actitud y la responsabilidad como quien ostenta la fuente y garantía de continuidad de un pueblo, su identidad y pensamientos.

El origen del mundo

Todo cuanto existe en el mundo tangible y lo que hemos visto, se halla primigeniamente existiendo en un estado espiritual (inmaterial), ese estado de existencia se denomina SEN. Este  es el paralelo espiritual de lo físico, es el trasfondo de lo que llamamos realidad. Cada componente que observamos de la vida y en el universo, si se les estudia bien, encontramos que nada funciona independientemente y las funciones que cumplen responden a un estado ordenado en el que no existen roles  de privilegio o dominancia, es un todo integrado, interdependiente,  armonioso y perfecto.  El conjunto permite el surgimiento de la vida, un juego de la ingeniería natural.

La vida de las cosas y su importancia adquieren sentido en la medida que todos constituyen una partitura de un todo, son elementos que inciden para que el total sea posible. Afirmándose así que la vida surge de la composición de factores o elementos que obedecen a códigos inalterables, un vínculo único, una razón, una fuente concreta que se denomina “la Ley de la Madre” o “la ley única del universo”. El mundo entendido así no justifica la existencia de un ser creador femenino, masculino o de cualquier otra condición o forma.

La ley que define la naturaleza y le da sentido a la realidad existente, permite que  el mundo y el universo constituyan la amalgama de un constante presente.  El principio y sus leyes  son  solo la posibilidad concreta del presente. La vida es una extraordinaria espiral de comunicaciones, de unión  del presente y el origen. El estado inmaterial y el estado físico hacen la unidad, casi impensable, pero extraordinariamente exacto y eficiente.  El colibrí, en esencia, no necesita aprender a realizar otras cosas que son propias de su naturaleza, no la necesita, la ley en el trasfondo del colibrí es el Sen, la forma como se comporta el colibrí es un mandato consagrado en el mundo que existe en estado espiritual.

Bajo la lógica de estos conceptos y patrones filosóficos el rol de los seres humanos está definido y limitado a sus propias posibilidades con fronteras estrictas en las relaciones con otros seres, son procesos de autoconocimiento y del conocimiento del rol ajeno. El ser humano no está autorizado  a desviar sus conocimientos, fuera de un rol responsable en donde se identifiquen sus facultades y límites. Del universo de pensamientos se desprenden las acciones, concebir el mundo de determinada manera hace que el ser humano realice obras coherentes o incoherentes. Es precisamente la ética del pensamiento, el pensamiento como motor de las acciones.

El mundo y el universo dependen del entendimiento que de él tengan los humanos,  porque el ser humano es la máquina más incapaz de comprender las complejidades producto de su propia inteligencia y prepotencia… La ausencia de conocimientos sobre cómo funciona la vida y el conjunto de fenómenos naturales origina la ausencia de respeto a todas las formas de vida, en fin la vida individual no adquiere un sentido amplio.

Séymake yina (niños o niñas aprendices)

Los niños y las niñas  destinados a ser Mamos y Aty mamas son escogidos desde el momento de nacer para iniciar la vida de aprendiz y se les llama  Seymake. Ellos pasan durante muchos años aislados y  libres  del contacto con el  común de la sociedad, de adultos y otros niños,  excepto la de los Mamos,  Aty mamas y la de sus padres. No consumirán la sal,   la carne,  ni ninguna clase de alimentos foráneos —se evita que estos niños consuman productos traídos por Occidente, y otros  como la sal considerado como un bloqueador de la espiritualidad— En cambio, deben consumir alimentos  denominados KIA YINA —se acepta, para estos niños,  solo el consumo  productos endógenos, granos producidos en la Sierra Nevada, que han acompañado la práctica espiritual desde la antigüedad—.   Los lugares de formación son las Kankurwas, antiquísimos centros sagrados en donde se ha evitado el contacto con todo aspecto occidental, de ahí que no se lleva allí ni alimento ni otra cosa asociada a Occidente o Bunachu.

El aprendiz sometido al aislamiento,  en  ausencia  de prejuicios sexuales,  de situaciones cotidianas,  familiares y de la sociedad,  desarrolla una profunda sensibilidad y un profundo conocimiento  sobre las relaciones entre los diferentes seres de la naturaleza lo que hace que desplieguen la experiencia espiritual,  de la  cual adolecen los demás niños. Es un privilegio que  adorna sus investiduras por el resto de todas sus vidas.

Las Aty mamas y Mamos no adquieren la facultad de ejercer el rol para el cual fueron forjados de manera inmediata… Mucho tiempo después de graduados pasarán al lado de su maestro ejercitando sus conocimientos bajo orientación. Demostrado, con el tiempo, disciplina para convivir en pareja y sabiduría para educar a sus hijos. Cuando la adquieran, se les permitirá asumir roles más importantes con autonomía.


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