La  marcha del cinismo

Por Manuela Rada

jueves 6 de abril de 2017

El primero de abril fue la fecha destinada para la gran marcha que promovieron el senador Álvaro Uribe Vélez, cabeza del partido Centro Democrático, y el ex procurador Alejandro Ordóñez. Esta protesta se programó en diferentes ciudades del país, tales como, Armenia, Villavicencio, Neiva, Bogotá, Cali, Cúcuta, Valledupar, Cartagena y Pereira. Además, según sus promotores, el fundamento de la marcha se focalizó en la defensa de la democracia y la anticorrupción.

Increíble pero cierto, corruptos en contra de la corrupción

El ex presidente, afirma que la marcha del 1 de abril fue “un coscorrón en defensa de la democracia”, menciona que esta última ha sido traicionada por un gobierno que debería renunciar, además de indicar que los miles de colombianos que asistieron, se manifestaron en contra de la situación económica del país, del escándalo de Odebrecht que ha salpicado al gobierno de su presidente, por el acuerdo de paz con las Farc y por la decisión de la Corte Constitucional sobre el plebiscito y la justicia transicional. ..¡Qué extraño!, quién sabe de qué gobierno habrán salido las vinculaciones con el paramilitarismo y la parapolítica, el gran despojo de tierras, la creación del grupo de los doce apóstoles o mejor aún,  la vinculación de funcionarios, el viceministro de transporte, por ejemplo, al caso de soborno con Odebrecht. Pero claro, una vez más, todo debió haber sucedido a espaldas del ex presidente, sí seguramente es eso; de razón querían protagonizar una marcha en contra de todas estas inconsistencias, de toda esta corrupción, ¡deben estar cansadísimos!, ni lo alcanzo a imaginar.

Lo irónico aquí radica en que a los seguidores del senador o no les importa o se hacen los de oídos sordos frente a las probadas conexiones que se han presentado en su contra, varias de ellas, relacionadas con la corrupción. Al parecer, el pueblo no quiere pensar, prefieren a un caudillo que lo haga por ellos, aceptan todas sus declaraciones como verdaderas y claro, cómo no habrían de hacerlo si este personaje es quien hace todo por ellos. De esta manera, Uribe Vélez, arremete en críticas a cada acción que realiza el actual Gobierno, tildándolo como “el Gobierno de la mermelada”, y sus adeptos repiten sin razonar aquella frase. Este es el caso de la marcha convocada por  este sector político, dirigido por Uribe y Ordóñez, pues bien, para nadie es un secreto, y si lo es, acá hago explícito que esta protesta tuvo contenido político, tuvo la marca de una campaña política, de ninguna manera fue una iniciativa ciudadana y mucho menos, una huelga en defensa de la democracia; no crean que esta fue una simple marcha, es inevitable mencionar que existen intereses políticos de fondo, y uno de estos, puede ser, el principio de una estrategia para las elecciones que se avecinan, esta puede ser perfectamente una iniciativa como caballito de batalla para el 2018. Además, al ser el senador un líder carismático en el ámbito nacional y tener el discurso que quiere oír la población, la marcha, como era predecible, contó con un porcentaje elevado de adeptos. Sin embargo, debo reiterar, casi no lo puedo creer, Álvaro Uribe y Ordóñez invitaron a marchar en contra de la corrupción, ¡todos unos personajes ellos!, sin lugar a dudas.

¡Increíble!, Ordóñez, luego de seis meses de haber sido forzado a salir de la Procuraduría, porque fue ternado por magistrados y elegido por senadores que estaban impedidos, se  preparó junto a su coalición para recorrer el país y marchar en contra de la corrupción.

En estas lineas no estoy defendiendo a un Gobierno o a otro; es bien sabido que el Gobierno de Santos ha sido causal de corrupción, se han presentado inconsistencias y existen factores que han sido objeto de incumplimiento por parte de este. No obstante, son muchas acciones y desiciones las que Uribe y sus seguidores critican ahora, muchas de ellas que sin duda, merece el actual presidente y su Gobierno, pero es necesario entrar en razón y saber que estas mismas cosas ocurrieron en sus dos periodos presidenciales. Al parecer, quieren ocultar esta realidad lavándole el cerebro a sus adeptos y evitando que recuerden el esquema que defendieron durante su Gobierno. Aunado a lo anterior, se hace necesario mencionar que no podemos caer en la dicotomía actual que existe entre estos dos personajes, Santos y Uribe, es menester actuar, pensar y defender realmente la democracia que se dice promulgar en la Constitución, luchar por nuestros derechos y no caer en las malas prácticas políticas que han estado de moda por estos tiempos.

Finalmente, espero que quienes marcharon el primero de abril no hayan ponderado el odio como factor vital, pues este sentimiento fue lo que pregonaron ambos personajes incitadores a la marcha, así como también espero que los asistentes a la marcha hayan llevado su memoria en blanco, ojalá no se hayan acordado de los falsos positivos, de la parapolítica, de las chuzadas del DAS, del paramilitarismo, de los engaños de la campaña del NO, en fin… ojalá el alzheimer haya sido protagonista para que hubiesen disfrutado de la gran marcha.

Sin embargo, si usted cree que con esta protesta propugnada por Ordóñez y Uribe se logrará cambiar el país y su actual coyuntura, lamento decirle que estos políticos junto a Juan Manuel Santos y otros más, son causantes de la situación actual.


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