Blog de la facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales

5 de mayo de 2016

¿La condición de la tierra en un grafiti ?

Por: Daniela Garay Ramos

Desde el comienzo de la creación, el hombre ha tenido la capacidad de transformar la naturaleza para su beneficio sin importar las consecuencias que esto tenga. Algunas veces no se da cuenta de que, cómo se enseña en la economía, algunos recursos son escasos y si se utilizan de una forma abusiva, se agotan. En reacción al importante daño que ha sufrido el planeta por el accionar humano, han surgido un importante número de organizaciones sociales que se preocupan por el medio ambiente y tratan de concientizar al ciudadano de las más diversas formas, una de ellas, que expresa de manera critica el abuso y el daño que el hombre está causando a la naturaleza es el arte público denominado: grafiti, que plasma de una manera coloquial y con un toque de humor la defensa la misma.

La historia de la tierra en una lata

El pintor simbolista, Odilon Redon afirma que: el valor del arte reside en su poder para aumentar nuestra fuerza moral o aumentar su influencia”. Para el mencionado artista, el arte es capaz de ayudar al hombre a entender qué es moral y qué no, qué está bien y qué está mal, qué es correcto y qué es lo incorrecto. El arte representa historia, es una de las maneras de expresar critica, burla, emociones e inconformismo. Por ejemplo, a través de los murales ubicados en México se cuenta la revolución mexicana, la esencia de un país y las luchas que ha transitado. De igual forma, el arte puede expresar los pensamientos y sentimientos mas profundos del hombre, el arte es la realidad de la persona plasmada en formas, colores, trazos, pues como lo dice el escritor y pintor Henry Miller: “el arte no enseña nada más que el significado de la vida”.

Este arte, por donde quiera que se mire, capta de una manera muy particular las miradas de niños, jóvenes y adultos; primero, por los colores, seguido de las formas y trazos con que el artista delinea las figuras y rostros, cerrando, finalmente, con un mensaje que cualquier curioso logra identificar.

¡Despierten!

Verbigracia, en el grafiti ubicado en la calle 26 sentido oriente occidente, debajo del puente de la carrera quinta, un artista desconocido plasma la historia de la tierra, de lo que el ser humano está generando en esta. Cuenta cómo el hombre la está destruyendo pues deja que sus necesidades sean más importantes que el lugar en donde vive. En este dibujo se ve que por el descuido del hombre los mares están llenos de desechos, pues las tortugas marítimas tienen una botella dentro del caparazón; sacrifican los animales y comercializan su piel para la producción de marroquinería. El medio ambiente ya no es tan verde como antes. Asimismo, se ve cómo un hombre señala y grita, lo que vendría a ser una forma en la que se está diciendo: ¡despierten! Esta obra concluye con una mujer que usa una máscara y la tierra con un espada, en señal de muerte.

Como en tantas ocasiones el arte se usa para hacer crítica. Mediante las imágenes de esta obra, el autor está llamando la atención a los bogotanos, manifestándoles la necesidad de hacer un cambio radical en su estilo de vida. Adicionalmente el artista expresa la necesidad de una intervención por parte de los ciudadanos para que busquen una forma de llegar al bien común, que en este caso, sería la protección de la Tierra madre.

Observando detenidamente este dibujo desde la perspectiva del bien común, es evidente que incita a generar conciencia sobre la necesidad de una participación activa de los ciudadanos y el gobierno, que debería generar políticas encaminadas a preservar la naturaleza y a disminuir la contaminación en los lugares más críticos, en donde se concentran las grandes empresas que generan una alta contaminación.

El grafiti es un arte que no necesita palabras, utiliza patrones, colores y trazos para expresar de mil maneras un punto de vista ante cualquier situación. Los ojos de quienes lo ven no pueden ignorarlo; las mentes son atraídas y vuela la imaginación.

Las ciudades están grabadas con un arte que clama a gritos que se salve el medio ambiente.