Emprendedores externadistas (parte 2/2)

Por Natalia Fernández y Eliana Barrera

10 de septiembre de 2015
Imagen: https://www.flickr.com/photos/scubasteveo/296747958

Se acerca el fin de una etapa para algunos, la vida universitaria está por terminar y ya es el momento en que los  conocimientos adquiridos se deben aplicar. Uno de los mayores temores que surgen al acercarse el fin de la carrera es  ¿y ahora qué?; todos tenemos sueños, anhelos o ilusiones que queremos  hacer realidad, pero no sabemos por dónde empezar.

Las opciones están, solo falta saber qué es lo que se quiere para la vida, descubrir el motor que nos impulsará para hacer lo que realmente nos apasiona y conseguir ser exitosos en nuestra vida laboral.

Una opción es que usted decida continuar estudiando y escoja un posgrado en el país o en el extranjero; sin embargo, tenga en cuenta que esto implica continuar con los gastos de la universidad, como el pago de la matrícula, transporte,  copias, entre otros. También puede empezar a trabajar de una vez, deberá tener paciencia porque ahora su competencia no son sus compañeros del salón sino el 10,8% de la población colombiana desempleada[1] y será difícil encontrar un trabajo que se adapte a sus prioridades, que le paguen lo que usted desea y que lo traten como usted quiere, sin dejar a un lado que, en algunos casos, tendrá compañeros pesados que le dificultarán su trabajo o un jefe insoportable que le tocará aguantar. La última opción es la razón por la que escribimos este artículo y es la de convertirse en un emprendedor.

“La palabra “emprendimiento” se deriva del término francés entrepreneur, que significa estar listo a tomar decisiones o a iniciar algo o el individuo que asume riesgos en condiciones de incertidumbre”[2]. Sin embargo, con el paso del tiempo, el concepto ha cambiado. Hoy día el término “emprendimiento “caracteriza a la persona en un estado de innovación permanente, altamente motivada y comprometida con una tarea, que reporta unas características de planeación y ejecución, propensa al riesgo, y a la vez esquiva a la comprensión de sus propias dinámicas”[3]

Los colombianos nos caracterizamos por ser “verracos”, y “echados para delante”, soñamos con ser los mejores en lo que nos desempeñemos, para ser más felices cada día; por tanto, la opción del emprendimiento no debe estar lejos de la realidad. Lo más importante es que usted se enfoque en lo que le apasiona para desarrollarlo en su ámbito laboral. No se preocupe si su idea de emprendimiento no se relaciona en nada con lo que estudia, le mostraremos cómo egresados de la Universidad Externado de Colombia han creado negocios que no necesariamente están relacionados con las carreras que estudiaron:

El  Soto Bosque  del Externado

soto

Juan David Soto estudió Administración de  Empresas Turísticas y Hoteleras y su proyecto de emprendimiento no estaba tan  desviado de lo que estudió, de hecho  fue la misma carrera la que le dio los elementos para poder crear su producto: los emparedados. En un comienzo,  acepta que la carrera lo decepcionó un poco, sin embargo, fue en cuarto semestre que se dio cuenta que realmente le gustaba lo que estaba estudiando; empezó a ver cocina y fue esta materia la que le dio la inspiración para crear su producto.

El nombre de su empresa es Soto Bosque, nombre que le puso gracias a una salida de campo que realizó con la universidad al Amazonas. Dice que fue curioso porque su apellido es Soto y encontrar que un arbusto se llamaba de igual forma, le llamó la atención a sus amigas, quienes le insistieron en que llamara así a su línea de negocio. Un amigo  también lo ayudó a crear el logo de su empresa: “siempre he contado siempre con el apoyo de mi familia y amigos en la realización de este sueño”.

Aun cuando la universidad le ofrecía el apoyo para desarrollar el proyecto en lugar de  una pasantía, él decidió realizarla; sentía que  su proyecto aún no estaba listo para ser desarrollado a mayor escala. Siente que lo hizo bien y que cada cosa tiene su tiempo. Hoy en día decidió que ya era momento de avanzar con su empresa, razón por la cual se asoció  con un primo y legalizaron la sociedad. Dice que debe haber mucha confianza para poder compartir

Juan David tiene todos los elementos de un emprendedor siempre tuvo claro que no quería ser empleado de alguien más, además, siempre le ha gustado disponer de su plata para ayudar a sus papás con sus gastos. Fue su padre quien encendió en él, desde muy pequeño,  la idea de trabajar para sí mismo, ya que su padre lo hace de esa forma. Antes de llegar a los emparedados, Juan David también  probó vendiendo donas, pero fueron los emparedados  los que se convirtieron en su producto estrella.

Juan David  trasmite una buena energía, está dispuesto a prestarle el mejor servicio  a cada estudiante. Todos deben conocerlo; él solía pasear por las salas de estudio de la universidad ofreciendo su producto: alto, trigueño, delgado  con una personalidad arrolladora, él es Juan David.

Hoy ya no es él quien realiza la distribución de los emparedados, porque ya se graduó y no permanece todo el día en la universidad. Ahora cuenta con tres personas que estudian en el Externado  que le están ayudando con la distribución de su producto. Él se encarga de traerlos  a la universidad y de entregárselos a sus distribuidores.

Un jugador y soñador…

Lego

Juan David Escorcia Gracia es egresado de  Gobierno y Relaciones internacionales del año 2009. El nombre de su producto es SocialMente el cual  hace parte de PlayAndBuild, ¨una compañía que trabaja con el concepto del Edutainment (Educación & Entretenimiento) aplicado a empresas, logrando una combinación perfecta entre lo técnico-académico y lo lúdico-artístico.” SocialMente emplea una metodología para jugar con fichas de LEGO. Consiste en transformar la forma de hacer negocios al mismo tiempo que innovan de forma positiva en temas sociales y ambientales.

Su principal motivación para realizar el proyecto fue la influencia de su papá y su hermano que siempre han sido trabajadores independientes. Juan David acompañó a su hermano en el proceso de la certificación del manejo de esta metodología denominada LEGO Serious Play, en ese tiempo él también se sintió alentado con la dinámica de la metodología y más adelante decidió certificarse.

Para Juan David lo más difícil de realizar su negocio fue la parte comercial, el hecho de saber vender el producto fue muy complejo, porque debía emplear una buena  dinámica para  hacer que el producto fuera de total agrado para  los clientes.

Su negocio, así como todos,  recién arrancó en septiembre de 2013  no tuvo ganancias, porque todo lo que generaba debía  reinvertirlo en publicidad, estrategias de comercialización, comprar las  fichas directamente con LEGO. Por ello, concluye que el  primer año fue ganar para invertir. Pero considera que aun cuando ser emprendedor se demora en generar una rentabilidad, para él  sí es mucho más rentable que ser un empleado. En cuanto al futuro de su empresa  desea poder  llevar la metodología a un sinnúmero de personas y lograr hacerlo de forma gratuita.

Juan David, como todos los estudiantes al salir de la universidad, tenía temores como  el hecho de no saber en qué aplicar todo lo que enseñaron en la facultad. En ese momento, solo se concentró  en recordar  la razón por la cual había estudiado su carrera, y recordó que le motivaban  los  temas sociales y ambientales. Al preguntarle si consideraba necesario que la Universidad brindara una asesoría sobre el teme del emprendimiento dijo: “estoy  convencido   de que es importante promover el emprendimiento en la universidad, a través de  un módulo o  una guía  para aprender a ser emprendedor, tener las herramientas  y hacer lo que a uno le gusta”.

Juan David considera que un emprendedor debe sentir pasión por lo que hace, estar convencido y defender su idea sobre todo. También ser  inquieto, investigar mucho, preguntar siempre, no quedarse con las primeras impresiones,  ser una persona que piensa más en lo bueno que es su negocio y no concentrarse en lo malo.

Juan David aconseja a los  que quieren emprender un negocio que busquen una estructura desde el inicio, que no crean que al  compartir las opiniones con los demás, se las van a robar,  porque la idea es  tratar de trabajar en equipo. Considera  necesario contar con una base, un recurso disponible para poder arrancar un negocio y en caso de no tenerlo,  tratar de vender la idea a  personas que no te  vayan a presionar en un futuro al  devolverles el dinero, personas como papás o  amigos.

Al preguntarle a Juan David si en algún momento se había sentido vencido, él prefirió no llamarlo vencido sino más bien, ofuscado o estresado  por culpa de proyectos que parecían en un inicio que iban a salir, pero que a la final no resultaban. También se sentía estresado al toparse con  personas que no apoyaban  el producto y no tenía buenas críticas hacia él.

 Pero no todo era malo, hubo personas  que tenían buena  disposición hacia el producto y asumían un compromiso con él, creando en Juan David el ansia de seguir luchando por su negocio, gracias a que  en  sus primeras experiencias cumplió con los  objetivos sociales que había planeado, y esto lo hacía seguir luchando por ver su proyecto  realizado.

Hoy al observar cómo este camino se ha comenzado a forjar, siente que aún le falta mucho por explorar. Pero si mira atrás puede resaltar el gran aprendizaje que ha obtenido. Siente que le toca innovar, porque la persona que  es capaz de reinventarse logra seguir adelante.

En cuanto a las ventajas y desventajas de ser emprendedor encuentra beneficioso poder manejar su tiempo y sus recursos, poder crear lo que se le ocurra y  permitirse que fluyan las ideas. Por otro lado, considera una mentira cuando dicen que uno no tiene jefe, cuando tiene su propia empresa, porque  están los clientes  que son como muchos jefes. Para él esto es una desventaja, puesto que los clientes no tienen todos los mismos comportamientos, habrá unos que se adapten al producto fácilmente, como habrá otros que no querrán participar en la metodología. Sin embargo, debió aprender a  conocerlos para poder tratarlos de acuerdo con sus necesidades.

Plenitud y satisfacción absoluta…

azaí

Juan Carlos Lozano Herrera se graduó en el 2005 de Gobierno y Relaciones Internacionales. Nunca tuvo miedos y estaba feliz de terminar su carrera; sin embargo, al desempeñarse como empleador sentía que en muchos lugares en donde trabajaba había factores externos que respondían muchas veces a los intereses individuales, por lo que había una pérdida de energía fuerte por su parte, que podría ser dedicada de una manera más efectiva en otras cosas.

Entonces, él comenzó a realizar consultorías individuales, pero sentía que valía la pena reestructurar un poco más su actividad laboral a causa de la necesidad de generar una mayor eficacia en los apoyos externos que se le brindaban a las entidades y para que ellas tuvieran una mejor gestión de sus recursos y, por ende, mayores logros en la sociedad.

Entonces en el 2013 comienza con “Azaí Consultores”, una firma de consultoría que se dedica específicamente a trabajar con todo tipo de entidades u organizaciones que buscan mejorar la vida de las personas. Su funcionamiento consiste en que a través de diferentes servicios se maximice  el impacto que tales entidades tienen en sus destinatarios.

Resalta que para comenzar un proyecto de emprendimiento el dinero no es lo fundamental, si es bueno tener unos ahorros que no son cientos de millones, sino un colchón de apoyo para dos o tres meses y, sobretodo, es muy importante un apoyo, ya sea de la familia, la pareja, amigos, entre otros. Testifica que lo más difícil en su proceso es la incertidumbre, ya que cuando se forma una empresa, especialmente una consultora, es muy difícil tener contratos a largo plazo y tan de buenas cuantías para establecer la remuneración, por ejemplo, del equipo de trabajo, por lo que toca ir jugando casi con lo que va saliendo. Adicionalmente, también ha sido difícil el tema de recursos humanos, ya que al principio se quiere tener el personal más cualificado pero con los recursos que se tienen es muy difícil. Sin embargo, nunca se ha sentido vencido ni espera hacerlo. Para un futuro quiere seguir haciendo más cosas por la sociedad, generar nuevas metodologías, que las oficinas de Azai tengan presencia en varios países de América Latina y que, finalmente, la empresa nunca olvide la razón por la cual fue fundada: maximizar una labor social y transformar realidades.

Afirma que su mayor impulso para seguir con su proyecto es la libertad, la innovación, el romper paradigmas, la creación de cosas nuevas y después de haber realizado su proyecto se siente completamente contento, feliz y muy motivado para seguir realizando muchas ideas más. Con mucho amor dice que el proyecto es su gran hobbie y que le apuesta a las utilidades a largo plazo.  Y aclara que si una persona crea empresa pensando en las utilidades a corto plazo y que quede mucho dinero en el bolsillo mes tras mes, está en el lugar equivocado y no es la motivación apropiada.

Dentro de las ventajas resalta que se pueden plantear cosas distintas, tener culturas organizacionales nuevas, romper con “mañas” del sector laborar, ofrecer mejores calidades de trabajo. Afirma que un emprendedor no tiene desventajas como tal, en algunos casos aquellas personas que necesitan tener la certeza de sus ingresos mensuales, una posible dificultad es vivir con la incertidumbre. Considera que lo más rentable de ser emprendedor es el estilo de vida y cree importante promover el emprendimiento, ya que por medio de un país puede reencontrarse y reconocerse, además de ser una escalera de ascenso social muy importante, ya que en los ecosistemas de emprendimiento se encuentra con gente de todo tipo de realidades sociales, que a través de sus ideas cambian su realidad y la de todo el país.

Cree que el perfil de un emprendedor es una persona en busca de la  libertad y de realizar lo que realmente lo apasiona, lo hace feliz, que no está buscando hacerse millonario en un corto plazo y que sepa manejar escenarios de incertidumbre. Un consejo para los futuros emprendedores es: “si lo piensa mucho, no lo haga”. Finalmente, define su proceso de emprendimiento como una satisfacción absoluta, pero sobretodo, de  plenitud.

[1] Fuente: Departamento Nacional de estadística (DANE), enero del 2015.
[2] Alfonso Rodríguez Ramírez, Nuevas perspectivas para entender el emprendimiento empresarial.
[3] Alfonso Rodríguez Ramírez, Nuevas perspectivas para entender el emprendimiento empresarial.

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