El Banco Mundial en Colombia: ¿Un abanderado del neoliberalismo?

Por Lucía Fillippo

10 de febrero de 2016
Imagen: Jonathan McIntosh

Desde su fundación en 1945, el Banco Mundial –BM ha establecido frente a la comunidad internacional, su misión y sus objetivos a corto y largo plazo. En los últimos 30 años, a raíz del surgimiento del neoliberalismo, hemos visto acciones por parte del órgano que afectan positivamente a las naciones, tales como la financiación de proyectos que promueven el fortalecimiento de un Estado de bienestar o la generación de empleo por multinacionales que han aumentado el bienestar y disminuido la pobreza extrema en países subdesarrollados. Sin embargo, el BM es desproporcionadamente controlado por Estados Unidos -EE.UU y una herramienta para la satisfacción de sus intereses individuales sobre América Latina a largo plazo. Entonces, ¿Realmente el Banco Mundial ha generado efectos positivos sobre el desarrollo y sostenimiento Colombiano?

El mejor amigo de la responsabilidad social

Sería irresponsable decir que el Banco Mundial y la globalización no han tenido efectos positivos sobre Colombia. Los proyectos del órgano internacional han sido especialmente dirigidos a agricultura, salud, educación, infraestructura y trabajo. Por ejemplo, la creación del Programa Nacional de Transporte Urbano en 1996, fue financiada por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), dando como resultado el Transmilenio de Bogotá a finales del 2000. Al día de hoy, se esta formalizando el trabajo de las empresas de transporte público que deciden unirse al plan del Gobierno, y con ello, se formalizarán también los empleos existentes y se crean nuevos.

En el 2009, Colombia mostraba un crecimiento económico promedio de 5%, cifra que superaba el rango regional. No obstante, seguía mostrando un alto porcentaje de pobreza extrema y la desigualdad de ingresos per cápita se mantuvo relativamente quieta; la falta de asistencia del gobierno al cubrimiento del bienestar de los ciudadanos era increíblemente alta. Como respuesta a esto, el BIRF autorizó un financiamiento para la reforma de políticas del mercado laboral. Para ser más específicos, los recursos financieros fueron destinados a la consolidación del sistema público de pensiones, a la promoción de un sistema equitativo y sostenible de salud y a la fácil accesibilidad de servicios sociales. Por consiguiente, la cantidad de asociados al sistema de seguridad social subió de 6,8 millones en diciembre de 2009 a 9,7 millones en el mismo mes del 2010.

¿Es realmente la globalización propuesta por el BM la receta para el desarrollo socioeconómico?

Sin embargo, luego del surgimiento del neoliberalismo y el debilitamiento del Estado de bienestar, se perdió la estabilidad que impulsaba el verdadero desarrollo. El neoliberalismo y el modelo de desarrollo propuesto e impulsado por el Banco Mundial, es la llegada de la globalización a cada país, impulsando tratados que faciliten el comercio directo de productos y servicios de consumo internacional. Es así como en el 2008, el presidente del BM, Robert Zoellik en su visita a Colombia incentiva a la consolidación del Tratado de Libre Comercio con EE.UU, asegurando que éste sería de vital importancia para el desarrollo económico del Estado colombiano. Ese tratado se firmó en 2011 y 4 años después padecemos los resultados del “bienestar” o “desarrollo” propuesto por esa banca multilateral. El TLC no tiene nada de libre comercio; permitió la llegada de multinacionales dispuestas a distribuir el imperialismo cultural estadounidense, pero no nos permitió la exportación de nuestros productos nacionales a EE.UU. Cómo dijo el economista Joseph Stiglitz en el 2006 en un seminario de Globalización en la universidad de Columbia (Nueva York), los TLC’s que ha firmado EE.UU con el mundo, han producido la pérdida de los acuerdos multilaterales y todo el poder se concentra en una parte. Adicionalmente, el decano de economía de Columbia (quién también fue asesor del expresidente G. Busch), Glenn Hubbard, cataloga los TLCs cómo algo negativo para las economías en desarrollo por la posición de EE.UU frente a ellos, Sostiene es una postura hipócrita mantener su reticencia a desaparecer el proteccionismo que le exige a sus socios comerciales. Entonces, ¿Realmente nos están ayudando? o más bien ¿hundiendo?

En conclusión, el Banco Mundial ha tenido intervenciones donde ha aportado la financiación de proyectos nacionales que alientan el fortalecimiento del bienestar social, reiterando que el papel del Estado es velar por el bien común y esto redunda en el verdadero desarrollo socioeconómico del país. No obstante, el empujón de los actores del sistema internacional a Colombia para que se una a la globalización, no han hecho nada más que retroceder y obstaculizar su desarrollo económico, pues han desacelerado la creación y progreso de empresas nacionales que fortalecen la industria nacional, y con ello dificultan la creación de una industria competitiva a nivel internacional.


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