El Banco de la República: entre Halcones y Palomas

Por Santiago González

4 de febrero de 2016
Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Surcharge_%22STOP_INFLATION_START_SAVING%22de_la_Tarrytown_National_Bank_and_Trust_Co._New_york_sur_un_billet_d%27inflation_allemand_dat%C3%A9_de_1922._%22_Propagande_effectu%C3%A9e_en_1930.jpg

Mucho se ha criticado últimamente al Banco de la República, a raíz de la subida en las tasas de interés. La academia heterodoxa y el gobierno, no han tomado de muy buena forma la decisión adoptada por el Banco de la República, pero parecen haber olvidado la fuerte disyuntiva que sufren los economistas en macroeconomía: escoger entre tener una economía con poca inflación con el costo de tener desempleo, o tener una economía con desempleo bajo, pero al costo de una inflación alta, o sea La Curva de Phillips. Es cómo obligar a alguien a decidir entre el Ébola o el Cáncer.

Glosario

Curva de Phillips: gráfico que muestra la relación que existe entre la tasa de desempleo y la tasa de inflación en el corto plazo.

Desempleado: Es el integrante la parte de la sociedad que forma parte de la población económicamente activa (población en edad de trabajar), y que ha buscado empleo sin conseguirlo.

Encaje Bancario: Es el porcentaje que fija el Banco de la República a los bancos comerciales para congelar el dinero que tienen disponible para prestar al público. Es decir, un aumento en el encaje significa que los bancos prestan menos, y si prestan lo hacen a unas tasas de interés más elevadas.

Impuestos Regresivos: Impuesto cuya tasa de tributación aumenta a medida que su ingreso aumenta, es decir, mientras más dinero tenga, más dinero debe aportar en impuestos.

Inflación: Indica el crecimiento generalizado de los precios de los bienes y servicios dentro de una economía.

Inversión Extranjera Directa: Son las inversiones que hacen personas o empresas no nacionales, es decir, inversiones que vienen de afuera.

Ley de Okun: Muestra la relación directa que existe entre el crecimiento y el empleo. Es decir, mayor crecimiento es mayor empleo.

Política Económica: Son las diferentes estrategias que tiene el Gobierno –para actuar o intervenir–, dentro de la economía nacional

Política Fiscal: Es la política que sigue el sector público respecto a sus decisiones de gasto, impuestos y el endeudamiento.

Política Monetaria: En nuestro país se lleva acabo únicamente bajo el mando del Banco de la República. Se rige bajo el esquema de inflación objetivo, es decir, mantener una tasa de inflación baja y estable.

Punto Básico: Es el 1% de un 1%, es decir, 0.01%. La suma de 100 puntos básicos me genera 1 punto porcentual, es decir, 0.01%*100 = 1%

Salario Real: Es el salario que contiene la inflación, es decir, en últimas es el ingreso disponible final del trabajador.

La Heterdoxia no come entero

Dentro de las múltiples funciones que tiene el Banco de la República, la principal de ellas es mantener el poder adquisitivo de los colombianos (inflación). Sin olvidar lo que la Corte Constitucional determinó en 1999, cuando señaló que aparte de velar por el poder adquisitivo, sus decisiones deben ir en armonía con los objetivos de política económica en general.

Esta decisión es la que determina el principal conflicto entre la ortodoxia y la heterodoxia colombiana, en cuanto a política económica. Todo depende de la interpretación que se le dé. Para la Ortodoxia esa decisión  de la Corte significa jerarquía. Es decir, después de tener la inflación controlada va y mira si le ayuda con lo demás, antes no. Solo cuando pueda, porque su principal objetivo constitucional es ese. Para la heterodoxia esa decisión es traducida como algo enumerativo, es decir, aparte de tener la inflación controlada también tiene que velar por los demás objetivos de política económica. Por lo general el principal objetivo es el empleo.

En economía existe un índice llamado halcón-paloma. Este nos dice que tan sensible es un banquero central al desempleo, es decir, si al banquero central lo único que le interesa es cumplir su principal mandato constitucional de velar por el mantenimiento del poder adquisitivo sin importarle el desempleo, será un halcón. Todo un ortodoxo. Si por el contrario, el banquero central es muy sensible al desempleo, estará dispuesto a sacrificar inflación por bajar las tasas de desempleo. Todo un heterodoxo que será denominado paloma.

El Ébola financiero

La inflación, o en nuestra analogía el Ébola, es un impuesto regresivo que le pega a la persona más vulnerable. Con esto se refuerza la disyuntiva que nos genera la Curva de Phillips, es decir, si el banco central toma la decisión el viernes[1] de proteger el poder adquisitivo de los pobres, y eso va a implicar que se cierre una fábrica por haber tenido que subir las tasas de interés generando una pérdida de 10 mil empleos, eso lo va a saber el lunes. Toma la decisión el viernes y el lunes ya sabe  que se perdieron 10 mil empleos, y le toca vivir con eso como banquero; o proteje los empleos, y le toca vivir con el hecho de que los precios de los bienes nacionales suban –afectando al más pobre que es el que más los consume–, y que todos los que hayan negociado su salario con una inflación esperada, ahora tengan salarios reales más bajos.

La situación actual que vive el país es muy similar a la que se vivió en la crisis a finales de la década de los 90. Se tiene un déficit comercial aún mayor que el que se tenía en la época, crece la deuda como porcentaje del PIB al igual que en esa ocasión una menor cantidad de inversión extranjera directa y una gran depreciación de nuestra moneda. ¿Qué se hizo? Al igual que en estos días, se han endurecido los intereses, se ha reducido la cantidad de dinero en la economía y se ha aumentado el encaje bancario. En aquel momento este tipo de decisiones le costaron al país cerca de un millón de desempleados más, situando la tasa de desempleo alrededor del 20%.

Hay quienes creen que el Banco de la República fuera de que se tiene que preocupar por el mantenimiento del poder adquisitivo, debería también preocuparse por el crecimiento que en últimas es lo mismo que el empleo –por Ley de Okun–, es decir, que el Banco de la República no se puede hacer el de las gafas con el tema de empleo. Esto no lo dice cualquier persona, lo dicen personajes de la talla de José Antonio Ocampo, Álvaro Moreno, Jorge Iván González, entre otras palomas. Y hay halcones como la junta directiva del Banco de la República, que dicen que el Banco solo debería enfocarse en el mantenimiento del poder adquisitivo. Y acá es donde viene la defensa. El único que puede pelear contra la inflación es el Banco de la República, nadie más. Porque es este el que maneja la política monetaria del país. En otros términos: que por el desempleo vaya y se preocupe Cárdenas y si se quiere, toda la cúpula de Ministros, porque es que al desempleo se lo puede atacar con la política comercial y con la política fiscal, pero es que la inflación solo se puede atacar mediante la política monetaria.

Por eso, si algo dice que el Banco de la República es el único que puede controlar la inflación, debería concentrarse solo en esta, y colocar el resto de baterías e instrumentos de políticas alternativas, para ir por el empleo. En el momento en que el Banco de la Republica arranque a perseguir empleo (crecimiento), se  activa la Curva de Phillips, se  va la inflación y no hay ninguna otra autoridad de política económica, que pueda ir a controlar esta. Se va a generar probablemente más desempleo al igual que ocurrió a final de los 90, pero si se desploma la inflación, el colombiano representativo con el mismo dinero que tiene ahora, podrá comprar menos bienes de consumo, tumbando no solo el de él mismo, sino tumbando el consumo de todo el país. Así que se prefiere mantener la estabilidad inflacionaria del país porque solo hay un ente capacitado para controlarla.

Entonces tenemos un problema gravísimo que nos genera la Curva de Phillips, y el problema es que dentro de nuestra economía tenemos ébola y cáncer, pero la sociedad no sabe la verdadera gravedad del Ébola, a diferencia del cáncer. Se podría proponer un ejercicio para hacerlo en casa: pregúntele a sus papás o a los que vivan con usted qué prefieren, si un país con tasas de desempleo a la mitad de la de hoy e inflación al doble, o una inflación más bien baja y con el doble de desempleo. De seguro, les dirán que prefieren bajas tasas de desempleo, porque es que la gente no sabe, y sin duda el desempleo es una variable populista capaz de hacer reelegir un gobierno.

Así que, estoy de acuerdo con la postura alcista del Banco de la República. Haber subido 50 puntos básicos en Octubre –de 4,75% a 5,25%–, las tasas de interés para reducir la presión inflacionaria, luego subirla 25 puntos básicos más en Noviembre para finalmente dejarla en 5,50%. Probablemente Diciembre muestre el mismo comportamiento al igual que el 2016.

Todos llevábamos un neoliberal dentro, todos tenemos un halcón dentro, sin desconocer que podemos ser palomas solo cuando se pueda.

[1] Las decisiones de la junta directa del Banco de la República, se toman el último viernes de cada mes.

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