Medio Ambiente: Cuestionable protección a la vida

Por Isabel Arango

23 de mayo de 2015
Imagen: Wikimedia Commons

Hay diversos factores que pueden contribuir a la extinción de especies, muchos de estos factores son procesos propios de la naturaleza tales como los cambios climáticos, dejando en evidencia que la extinción hace parte del funcionamiento natural de la vida. Por otro lado, se encuentra la actuación humana, que ha incrementado el índice de la desaparición de las especies. A modo de ejemplo se puede mencionar la caza indiscriminada de animales por motivos varios, tales como el interés por la piel.

La problemática en Colombia

Cada especie se adapta a un ecosistema, el que mejor supla sus necesidades y le permita alcanzar el arduo y continuo triunfo de la supervivencia, acá las acciones antrópicas se interponen afectando, deteriorando y deformando este sistema biológico, perjudicando a los seres vivos que habitan en él, principalmente de manera poblacional. Tales son los ejemplos, adentrándonos en el territorio colombiano, de las especies como:

El Pargo, es un pez que se apropia de múltiples colores, profundizado en su cuerpo un color plateado que se mezcla con destellos amarillos y extremidades rojas o rosadas. El Pargo habita en la inmensidad del Atlántico.

Una de las aves más grandes del mundo eligió los paisajes montañosos y las costas marinas colombianas que aluden su esplendor. El Cóndor Andino habita en aquellas zonas en busca de enérgicas y gélidas corrientes de aire que presencian su fortaleza animal.

El mono araña es un mamífero de aproximadamente 83 cm, cuyos largos brazos bailan entre los arboles de bosques húmedos. Este peculiar mono, que es conocido popularmente en el país como marimonda, prefiere la compañía del trópico y puede ser visto en terrenos colombianos y venezolanos.

Aquellos animales, entre otros, se encuentran en la lista roja de la IUCN como especies en vía de extinción, ¿es posible que seres vivos pertenecientes a las tierras colombianas estén siendo ignorados y desprotegidos por las instituciones públicas, al punto de que esto influya en su desaparición?

Marco legal colombiano

En Colombia, el ordenamiento jurídico sí garantiza la protección de las especies animales en peligro de extinguirse, tal y como establecen los artículos 21, 23, 42 y 45 presentes en la Ley 99 de 1993. Para un mayor entendimiento es fundamental exponer el contenido material de la ley citada;

El artículo 21 regula el comercio de las especies existentes en el territorio, garantizando que no se ejecuten transacciones comerciales fuera del marco normativo preexistente. Por otro lado el artículo 23 establece las directrices y estrategias que el Estado debe implementar. A su vez se puede inferir de la lectura del artículo que es una obligación a la que también debe atenerse el conglomerado social, con el fin de garantizar la protección de las especies en vía de extinción o potencialmente con peligro de serla. No solo los órganos que conforman el poder público del Estado ven la relevancia de este tema pues tal y como observamos en la ley (precisamente en este artículo) la comunidad internacional también se manifiesta mediante pronunciamientos internacionales como tratados y convenciones que ratifican los Estados interesados. En el caso que nos compete Colombia ratifico la Convención Internacional de Comercio de Especies de Fauna y Flora Silvestre Amenazadas de Extinción (CITES).

Los artículos 42 Y 45 evidencian un sistema de planeación en cuanto la explotación de recursos naturales, por ejemplo la explotación de bosques naturales no se puede realizar de forma discrecional puesto que los sujetos deben acogerse a los requisitos exigidos por la ley.

Vacíos Legales

Esto nos permite identificar que las zonas potencialmente explotables en Colombia y la fauna y flora silvestre están amparadas por las entidades públicas y privadas, lo anterior solo desde una perspectiva legal, pues en la práctica las especies en vía de extinción en territorio nacional demuestran todo lo contrario. La ley ha fijado un campo práctico para una explotación inteligente de los recursos naturales disponibles, el deber ser de este tipo de comercio y a su vez, ha demostrado que en su cuerpo normativo ampara a las especies más vulnerables, pero entonces ¿qué pasa con el mono araña, con el pargo del atlántico, con el cóndor andino y con las demás especies que hoy corren el riesgo de desaparecer? Tal vez el problema no es de la ley sino de quien la aplica y cómo la aplica.

Colombia hace parte del deshonroso grupo de ocho países responsables de la mitad del deterioro del planeta, según un informe hecho por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Uicn y la ONU. Las perturbaciones causadas por nuestras actividades, disminuyen el área de distribución de las especies y reducen a las poblaciones poco a poco. Cuando las poblaciones son pequeñas su riesgo a la extinción aumenta debido a diversos factores. Las poblaciones pequeñas son más susceptibles a desaparecer por fenómenos naturales como incendios, ciclones, sequías, entre otros, son más susceptibles a la pérdida de variabilidad genética, ya que cada vez están más emparentados. Al ir perdiendo poblaciones de una especie, el tamaño de la población disminuye y se va perdiendo su variabilidad genética.

Referencias El Libre Pensador

Comisión Nacional  para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad- La Extinción

WWF- Protegiendo la Biodiversidad en Chocó


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