Política


¿La erradicación de las drogas ilícitas está por encima de la salud de los colombianos?

La Organización Mundial de la Salud-OMS más específicamente la IRAC (Agencia Internacional para el estudio del Cáncer) clasificó el glifosato como una sustancia 2A, es decir, aquella que puede causar cáncer a los humanos, luego de que se encontrara una relación directa de este herbicida con el linfoma non hodgkin, cáncer del sistema linfático.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo, tan solo en el año 2014 se utilizaron más de 65 Millones de libras en el planeta. En Colombia este herbicida ha sido rociado por vía aérea desde el Plan Colombia que (que comenzó en 1999), para combatir los cultivos de coca y algunos cultivos tolerantes a determinados herbicidas.
Después de la publicación de la IRAC, el país se ha polarizado en dos bandos, quienes están a favor y en contra, estos últimos argumentando que este no es un estudio decisivo.



Alcaldía de Bogotá: ¿para o sigue la Bogotá Humana?

Sin atardarnos en el contexto, que todos conocemos, las próximas elecciones locales se dibujan altamente reñidas por cuanto, primero: el alcade Petro cambió el paradigma de la política capitalina, hacia un mayor humanismo de corte socialista, y desearía ver la continuación de su obra política, que fue darle un gobierno de izquierda radical a la capital del país. Este contexto implica la radicalización del discurso de los candidatos en cuanto a dicha política, ya que se sugiere no desmontarla, o al menos tan solo de forma parcial. Por otro lado, existe un malestar en los candidatos, que remonta a un malestar ciudadano: estos no satisfacen, ya sea por pertenecer a la política tradicional del país, ya sea por aspirar a cargos que ya ejercieron, lo cual significaría un cotinuum político; o por no contar con la suficiente experiencia, ni haber ser elegidos antes a un cargo de la función pública.



La Responsabilidad de los medios de comunicación en el conflicto Colombiano

Con el acuerdo de crear una Comisión de la Verdad en el marco del actual proceso de paz que adelantan el Gobierno y las FARC, se renueva la propuesta del ex presidente Cesar Gaviria de incluir en el análisis, la participación de actores no armados en el conflicto colombiano. Si bien el ex presidente encendió el debate planteando la participación de actores fundamentalmente económicos, la discusión se ha enriquecido con nuevas propuestas, como la de investigar cual ha sido la responsabilidad de los medios de comunicación en los más de 60 años de guerra que ha vivido este país.



El Papa Francisco le apuesta al debate por la protección medioambiental.

La doctora en temas medio ambientales y profesora de FIGRI Martha Gómez Lee, opina que: “La encíclica papal inicia y marca la necesidad de una ética ambiental. Es importante considerar las relaciones éticas entre los seres humanos y el ambiente natural o medio ambiente. En ese sentido es relevante que la encíclica esté dirigida no solo a los católicos, sino a todos aquellos que puedan contribuir a detener la degradación de “la casa común que Dios nos ha confiado”. Se trata de un intento valioso de categorizar y justificar la importancia de la preservación del ambiente, cuando las preocupaciones crecientes sobre calentamiento global subrayan la aceptación general de que la preservación del ambiente es un asunto de vital importancia. El Papa de esta forma influye en el debate de la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se celebrará en el mes de diciembre en París”.



Proceso de paz: memoria y post-conflicto

Colombia es un país con un conflicto de más de cinco décadas de duración, con la guerrilla más antigua del mundo y que, actualmente, está viviendo uno de los momentos más importante en su historia: un proceso de paz con las FARC, que podría determinar el futuro del país. Al ser este un proceso histórico ha sido abordado desde diferentes perspectivas: sociales, políticas, económicas, etc. Pero la más importante de todas estas es la aproximación al conflicto desde la memoria y el reconocimiento y reparación de las víctimas que ha dejado a través de los años, factor vital en el momento de hablar de un modelo de justicia transicional que deberá ser aplicado necesariamente en un futuro cercano.