Cultura


¿Habrá seguridad en el próximo Festival de la Leyenda Vallenata?

A pesar del aumento de operativos de seguridad, la delincuencia persiste. El próximo 26 de abril se dará inicio al tradicional Festival de la Leyenda Vallenata de Valledupar. Será la versión 50 de este evento cultural y, esta es una celebración de alto culto entre la población natal que, con el paso de los años, ha ido ganado mayor atractivo dentro de la población nacional, se espera que muchas personas desde distintas partes del país viajen a la capital del Cesar. Frente a esta expectativa mientras la alcaldía del municipio y la Fundación del Festival pulen los preparativos logísticos, entre los valduparenses está la duda sobre si se podrá disfrutar de las distintas actividades que ofrece el Festival, sin temor a sufrir de algún incidente de seguridad que empañe el disfrute.



¿Todos los caleños tienen el “tumbao” salsero?

Si un individuo escucha la palabra salsa, vendrá a su mente la definición más simple: aderezo; una mezcla de sustancias que se agregan a la comida, con el fin de darle un poco de sabor. A muy pocos se les pasará por la cabeza que salsa también es un tipo de baile y un género musical, que también necesita de mucho sabor, pero quizás aquí se hable de sabor en un contexto diferente. Cuando se habla de salsa surgen diferentes interrogantes: ¿qué es? ¿de dónde viene? ¿Si es un baile, es fácil o difícil? La salsa es un tipo de baile, el cual contiene diferentes pasos africanos que fueron traídos al Caribe y combinados con algunos bailes europeos. Así también está el género musical que acompaña al baile y posee una gran cantidad de instrumentos como trompetas, piano, tambores, tubas, entre otros. Esta danza es conocida hoy en día en todo el mundo, sin embargo, centrándose en Colombia, una de las ciudades fuertes en este baile es Cali; también conocida como la sucursal del cielo o la capital de la salsa. Por otro lado, de este tema surge un segundo interrogante: ¿sabrán todos los caleños bailar salsa? Hipotéticamente se dice que este ritmo se lleva en la sangre, sin embargo, no todos nacen con esta habilidad.



La fiesta brava, ¿expresión cultural o de tortura?

Como bien es sabido, uno de los temas más controversiales y polémicos en los últimos días ha sido la reapertura de La Plaza de Toros La Santamaría, en vista del comienzo de la temporada taurina de 2017. En el 2012, durante la alcaldía de Gustavo Petro, la plaza de toros fue cerrada y las corridas de toros prohibidas, puesto que, según el entonces alcalde, la plaza necesitaba arreglos estructurales. A pesar de esto, la plaza fue escenario de diversos eventos culturales durante el período  de Petro y parte del de  Enrique Peñalosa. No obstante, en la alcaldía de este último, gracias a un fallo por parte de la Corte Constitucional, las corridas de toros iniciaron de nuevo.



Toros: sí pero no, dice la Corte

El 22 de enero se reabrió la Plaza de Toros de la Santamaría, sin embargo, en esta ocasión no fue para una muestra cultural como un concierto o una obra de teatro. Después de 4 años, la historia se repite, volvió la controversial fiesta taurina, que había sido prohibida por el anterior alcalde de Bogotá. A raíz de un fallo de tutela de la Corte Constitucional, la pasión de algunos capitalinos volvió a la vida. Sin embargo, no todos los bogotanos recibieron positivamente el regreso de la temporada taurina y esto se mostró en las violentas protestas alrededor de la plaza.