Sociedad


¿Trump contra China?

El objetivo de “hacer grande a Estados Unidos otra vez” es una factura que la nueva administración de la Casa Blanca quiere endosar a muchos países. Desde la campaña, el empresario Trump se solazó en señalar tres grandes adversarios, a quienes prometió someter o aniquilar. Ellos siguen siendo sus mayores obsesiones: las organizaciones islámicas radicales, la inmigración ilegal y China. Dentro de las primeras medidas, provocadoras de controversia interna, arremetió contra siete países de mayoría islámica y desde los cuales, por cierto, no llegaron los atacantes del territorio estadounidense. Esa orden inconstitucional está a consideración de la Corte Suprema.



Su Majestad, Donald I

Si las cosas siguen como van, esa sería la manera correcta de llamar en un futuro no muy lejano, al presidente republicano que  acaba de instalarse en la Casa Blanca. Esta sería seguramente la conclusión a la que llegaría quien mirara con atención el rumbo que está tomando el nuevo gobierno, nombrando a personajes como Stephen Bannon en puestos claves como el Consejo de Seguridad Nacional.  La sociedad norteamericana se estaría encaminando hacia una especie de monarquía.

Sería el cumplimiento del sombrío vaticinio que hiciera Lewis Lapham, editor de la revista Harper’s, quien en una entrevista publicada en Colombia por la revista El Malpensante, en la que analizaba juiciosamente las consecuencias que para las mentes norteamericanas  trajo el cambio masivo de los libros por la televisión, afirmaba que una sociedad que quisiera llegar a ser verdaderamente democrática exigía de sus ciudadanos y políticos “Un alto nivel de cultura, sentido de la historia y al menos en el contexto norteamericano una ética derivada del programa de estudios de la Biblia”.



La otra cara del céntimo: la xenofobia hacia los refugiados

La crisis de refugiados que hoy presenta Europa ha desencadenado una serie de estigmas por parte de los medios de comunicación occidental, la iglesia y los partidos políticos, con el fin de lograr el rechazo hacia los  refugiados, y en especial los refugiados musulmanes quienes son vistos como posibles terroristas. El plano discursivo es manejado con ideales xenófobos, que generalizan y crean una sociedad discriminadora, basada en la raza y en las diferencias culturales, políticas y religiosas.



La fiebre pokemón

Gran cantidad de jóvenes en el mundo son apasionados por el vídeo juego y serie de su infancia, que reencarna en el nuevo juego Pokemon Go, por la gran popularidad de este juego, es importante conocer la historia de Pokemón, para entender cuál fue el motivo de su creación y por qué este juego logra tanta empatía entre el público. Además, se debe analizar detenidamente el uso de este juego, porque trae consigo elementos tanto a favor como en contra para sus usuarios, más  si se considera que es de fácil acceso para todo público.



Las dos caras del feminismo

“La lucha por los derechos de la mujer a menudo se convierte en sinónimo de odio a los hombres. Si hay algo que puedo decir con certeza es que esto tiene que parar”. Estas fueron las palabras de la feminista Emma Watson, en su discurso en la campaña HEforSHE de la ONU, y son quizá la muestra de que actualmente el feminismo, como movimiento social, ha cambiado su propósito. Después de la Revolución Francesa, en la cual se declararon los derechos del hombre y del ciudadano, surge la primera lucha de las mujeres que reclaman ser reconocidas como iguales a ellos, como sujetos de derecho. Esta lucha del feminismo primitivo ha adoptado, bajo la insignia de la igualdad, nuevos horizontes radicales que llegan a promover la superioridad de la mujer y el odio hacia el otro género.