Política


Namibia: Del genocidio a la cooperación

En toda la historia de la humanidad se han contado algunos casos de genocidios que han cambiado radicalmente la concepción del mundo y la forma como se interactúa en él. El genocidio nazi (1933 – 1945), el ruandés (1994), el armenio (1915 – 1923), y otros, han establecido un punto de quiebre para la continuidad de la integración, la cooperación y el establecimiento de las relaciones internacionales entre ciertos países. Sin embargo, el genocidio alemán en el África del Sudoeste, actual Namibia, ha sido uno de los hechos más olvidados de la historia que ha contribuido a la desaparición de la memoria de los Nama y Herero.



Facebook está matando a la democracia con el manejo de nuestros datos

Un gran porcentaje de los 2,13 mil millones de usuarios de Facebook deben haber visto a sus amigos compartir los resultados de unas -aparentemente inofensivas- encuestas en línea. A veces son molestas, absurdas y en general una pérdida de tiempo. Pero suelen ser irresistibles, un pasatiempo. Parecen una diversión inocente, pero está lejos de serlo.

La cosa según Summers empieza con una distracción inocua que nos llega a cada rato por Facebook. A través de esos cuestionarios para desocupados, la compañía obtiene datos que luego explota. Tal cual, Facebook los recoge, los organiza y luego los vende a los anunciantes.

Facebook está en el negocio de explotar sus datos. La compañía vale miles de millones de dólares y eso se debe a que los recoge y los vende a los anunciantes. Se alienta a los usuarios a que coloquen un “me gusta”, lo compartan y de pasada comenten sus vidas. Los usuarios lo hacen desprevenidamente porque piensan que simplemente se están conectando con familiares y amigos. Sin embargo, hay mucho más en la historia. El fundamento de la democracia moderna está en juego.



El respeto a los Derechos Humanos, declive y resurgimiento de un estándar de civilización

¿Por qué en la actualidad el respeto a los Derechos Humanos es un elemento de legitimidad internacional, a tal punto que pone en jaque la situación social privilegiada de Estados como el Vaticano, que se han caracterizado por desconocer algunas de estas normas? La protección a los Derechos Humanos es, ante todo, un estándar de civilización, por eso, aquellas distinciones entre sociedades civilizadas y bárbaras no se han desdibujado completamente, sino que han dado paso a nuevas formas de jerarquización, que han sido naturalizadas para volverse imperceptibles.