Política


¿Vendrá una primavera africana?

Por lo que puede deducirse del informe de la Oxfam dirigido al Foro Económico Mundial que se llevó realizó en ciudad del Cabo en Sudáfrica, África podría estar a las puertas de un movimiento social en redes similar al que se dio entre 2011 y 2014 y que sacudió las estructuras de una buena parte del mundo, incluyendo a América del Norte, Europa y Medio Oriente.

La oenegé internacional señaló que el mayor desafío que deben enfrentar las naciones africanas es el de impulsar el “crecimiento inclusivo”, porque reconocen que ha habido aumento del PIB, pero el crecimiento no beneficia a todos, es decir es excluyente. La parte más grave del problema se encuentra en la región subsahariana, que en apenas veinte años ha visto aumentar el número de sus pobres en cincuenta millones.

Las economías africanas han crecido, han tenido como dicen los economistas “aceleraciones de crecimiento”, lamentablemente, la mayor parte de esas aceleraciones, han tenido corta vida; no constituyeron la base de un paso a largo plazo hacia un camino de crecimiento más diversificado, no constituyeron un verdadero arranque.



Alerta en Corea del Norte

En decisiones temerarias, el nuevo presidente de Estados Unidos ordenó bombardeos en Siria y Afganistán contra objetivos militares específicos. Esa demostración de fuerza contra un régimen que le es contrario y contra el islamismo radical en el centro de Asia ha sido interpretada como medida para compensar la parálisis en la política interna y como la acción de un mandatario que cumple la promesa de contrarrestar el islamismo radicalizado. También cabe la hipótesis de ser una advertencia a otros regímenes políticos que se apartan o desafían el orden que el país más poderoso del planeta desea ver por todas partes. El mismo Trump ha señalado los posibles nuevos objetivos: Irán y Corea del Norte. El primero de ellos logró con el Consejo de Seguridad más Alemania y la Agencia Internacional de Energía Atómica –AIEA- un acuerdo histórico en diciembre de 2015, que detuvo su desarrollo nuclear militar a cambio del retiro de las sanciones económicas. El segundo, en cambio, no para de ensayar nuevos misiles de mediano alcance.



Corea y EE.UU: Dos poderes impulsivos e impredecibles

Las últimas semanas han sido escenario de diferentes tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte, y aunque no existe una buena relación entre los dos países desde hace décadas, la tensión aumentó con la llegada de Donald Trump al poder. El pasado 5 de abril, el líder supremo Kim Jong-un realizó una práctica de misiles balísticos en el mar de Japón, aliado y protegido de Estados Unidos; Donald Trump advirtió que el problema con Corea del Norte sería solucionado de cualquier manera para evitar algún posible tipo de amenaza.