Economía


Una salida tributaria: los paraísos fiscales

Los paraísos fiscales han generado una creciente inversión extranjera. Las empresas con grandes ingresos como las multinacionales, entidades financieras y las grandes fortunas le huyen a la valoración tributaria del país donde residen, por lo tanto, para “garantizar” su crecimiento usan como instrumento la evasión o disminución de cargas fiscales por medio de los paraísos fiscales. Sin embargo, una de las implicaciones que trae consigo este sistema es la reducción de presupuesto público. Según la revista virtual Dinero, “la Oxfam (confederación internacional formada por 17 organizaciones no gubernamentales nacionales) señala que cuando se reduce la tributación a las empresas, los Gobiernos tratan de equilibrar sus cuentas decidiendo el gasto público o subiendo impuestos como el IVA” (2017).



Venezuela: ¿un hoyo negro económico?

Venezuela cerró el 2017 con una recesión de -12%, según la proyección del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su momento, para el año pasado (Contrapunto,2017). La profunda recesión que atraviesa el país es consecuencia de distorsiones de mercado, causadas por los controles sobre los procesos productivos, de distribución y venta del sector formal de la economía, agudizada por una severa restricción externa (Corporación Andina de Fomento [CAF], 2017). Aunado a ello, la situación de inestabilidad política que resulta del enfrentamiento de poderes, la ilegitimidad internacional del régimen y las constantes noticias sobre la refinanciación y restructuración de la deuda incrementan el riesgo negativo de la actividad económica.



¿Riqueza intangible? Cara y sello del BITCOIN

Desde la Gran Depresión de 1929, la inestabilidad del sistema financiero ha sido un motivo frecuente de preocupación a nivel político, económico y social. Ahora bien, en la actualidad, las monedas virtuales han sido consideradas por muchos como una respuesta a dichas inquietudes y han ganado popularidad entre diversos sectores de la población que deciden comenzar a invertir en ellas, a la espera de recibir cuantiosas sumas de dinero a cambio. En los últimos meses la moneda virtual conocida como BITCOIN (BC) ha experimentado un auge sin precedentes en su valor monetario internacional que oscila entre 2000 y 3000 dólares estadounidenses por unidad. De esta manera, esta moneda virtual ha llamado la atención de una cantidad considerable de inversionistas, a nivel tanto internacional como nacional. A pesar de su elevada cotización, esta criptomoneda -es decir, un medio digital de intercambio-, no es considerada como una divisa de curso legal en la gran mayoría de países. En el caso colombiano, la Constitución Política señala que el Congreso de la República es el encargado de determinar la moneda legal, mientras que el Banco de la República debe facilitar su circulación. Aun cuando muchos ciudadanos, colombianos y extranjeros, le han otorgado un valor monetario, para el Superintendente Financiero, Jorge Castaño Gutiérrez, el BITCOIN no puede ser catalogado como una moneda sino, más bien, como un activo intangible (Dinero, 6 de julio de 2017). Al tenor de lo anterior, el propósito de las siguientes líneas es analizar las dos caras de la moneda en torno al BITCOIN.



El Estado autocrático de Ex Machina

La Inteligencia Artificial (IA) es una realidad, lejos de ser un experimento de laboratorio, donde un científico (o programador) desarrolla un robot antropomorfo, capaz de aprobar el Test de Turing, prueba desarrollada por Alan Turing, consistente en que dos agentes, uno de ellos humano, tienen una interacción, sin lograr identificar quién o cuál es la máquina. Hoy la ‘protoIA’ es capaz de imaginar, construir un nuevo lenguaje de programación e, incluso, evolucionar el lenguaje bajo una lógica economicista de eficiencia (Wilson, 2017). La IA es eficiente por definición y todos sus procesos estarán enfocados, de momento, a ser óptimos. Esto me lleva a pensar que la economía autómata será autocrática, una sociedad de máquinas, a la manera del país 01 en The Matrix, autogestionándose, cuya moneda, ¿criptomonedas?, competirá con las monedas humanas que, atadas a fenómenos comportamentales, propios de la especie, sucumbirán ante la lógica de la eficiencia del mercado de la IA.