Bernie Sanders, ¿la oveja negra del capitalismo?

Por Diego Alejandro Celis Corzo.

24 febrero de 2016
Imagen: Win McNamee/Getty Images. Tomada de: http://www.slate.com/blogs/outward/2015/10/05/bernie_sanders_on_marriage_equality_he_s_no_longtime_champion.html

Estados Unidos, promotor del capitalismo, ¿tendrá un presidente socialista? Bernard Sanders, candidato del Partido Demócrata, podría ser nominado para convertirse en el presidente de la nación estadounidense. Propone aplacar la avaricia de Wall Street creando impuestos contra la especulación y frenando la desigualdad económica, donde el 1% de los norteamericanos detenta más del 52% del total de los ingresos. ¿Es el momento del cambio en la política de Estados Unidos?

Bernie Sanders, de 74 años, es senador del Estado de Vermont, Licenciado en Artes de la Universidad de Chicago. Fue alcalde de Berlington, y Representante a la Cámara durante 16 años. Ha pertenecido a diferentes asociaciones políticas, como La Liga Socialista de la Juventud, la Liberty Union Party, y actualmente es senador y candidato presidencial por el Partido Demócrata.

¿Cómo llegó tan lejos?

Nadie podría imaginarse que en los Estados Unidos, bastión del capitalismo, donde se profesa el libre mercado y la libertad de empresa, podría ganar la candidatura presidencial por el Partido Demócrata, un personaje que abiertamente se identifica como “socialista”. ¿Se imaginan la cara de Ronald Reagan, presidente (1981-1989) que combatió la expansión del comunismo y el socialismo por todo el mundo en plena Guerra Fría, al saber que su país estaría a punto de tener un presidente de tal ideología? Ni el más osado de los analistas políticos pudo haber predicho lo que está sucediendo actualmente en el país del “Tío Sam”.

Por tanto, vale la pena preguntarse cómo Sanders tiene grandes posibilidades de ganar la nominación demócrata para ser presidente de la primera potencia mundial. Son varios los factores que pueden explicar este fenómeno. En primer lugar, la crisis financiera del 2008 del mercado inmobiliario tuvo un fuerte impacto socio-económico a nivel mundial. En efecto, pudo verse que muchas personas perdieron sus empleos y sus casas, mientras que el mercado de valores sufrió de fuerte volatilidad. Por otro lado, se habían venido formando grupos alrededor del mundo, como “Los Indignados” y “Occupy Wall Street”, entre otros, los cuales materializan las protestas sociales a raíz del descalabro económico. En consecuencia, el hecho que la mayoría de los responsables de la crisis financiera no tuvieron sanciones penales, ni de ningún otro tipo, dejó ver una impunidad en el sistema judicial norteamericano, que ahondó las inconformidades sociales.

Además, el mundo económico está comenzando a cambiar de paradigma. Ya no es ciencia cierta que el libre mercado y la poca intervención del Estado conlleven hacia un mayor desarrollo social y más prosperidad económica. No en vano, hay teorías de relevancia mundial que cuestionan fuertemente el grado de desigualdad económica o de inequidad social en las naciones del mundo, y Estados Unidos no puede ser ajeno a ello. Por ejemplo, estudios de la Universidad de Berkeley mencionan que el 58% de los ingresos recibidos después de la crisis, entre 2009 y 2014, se queda en manos del 1% más rico; mientras que el 42% de los mismos, se reparte entre el 99% restante de la población. En razón a ello, es evidente que ha comenzado a haber un nuevo enfoque político que debe atender estas cuestiones sociales, y Bernie Sanders es el candidato que más hace énfasis en este problema.

En tercer lugar, se percibe en los votantes norteamericanos una sensación de anti-establishment: los ciudadanos están cansados de los políticos tradicionales, que siempre han estado a luz pública y que permanentemente figuran en los medios. En efecto, por el lado del Partido Republicano, el senador del Estado de Texas, Ted Cruz, y el magnate republicano Donald Trump, son quienes lideran la intención de voto ya que, precisamente, recogen ese inconformismo con la política tradicional. Por ende, Bernie Sanders plantea una verdadera renovación de las ideas, lo cual lo constituye como un verdadero outsider de la política norteamerciana, y esto a pesar de su avanzada edad (74 años). No en vano puede observarse que la candidata Hillary Clinton empieza a modificar las insignias de su campaña para mostrar que ella también es progresista y así, no permitir que sus electores endosen a Sanders.

¿Podrá cumplir sus promesas?

Enfrentar al “lobby” más poderoso de los Estados Unidos, el de Wall Street, no será fácil para el candidato Bernie Sanders. Menos cuando su propuesta se basa en crear un impuesto a la especulación en el mercado de valores; otro impuesto a quienes hereden más 3.5 millones de dólares en sus cuentas; subir el salario mínimo de 7.25 dólares a 15 dólares la hora, entre otros. Estas propuestas parecen, en este momento de la historia del capitalismo, poco viables pues exigen un cambio de mentalidad. Además, en la práctica, suponen contar con mayorías en ambas Cámaras del Congreso para poder sacarlas adelante. Sin embargo, la experiencia muestra que el partido opositor al presidente elegido, generalmente gana las elecciones el año siguiente. No obstante, sus propuestas parecen calar en los norteamericanos pues, a pesar del triunfo de Clinton en las elecciones en el estado de Nevada por un estrecho margen, en las elecciones de New Hampshire Sanders ganó ya que fue respaldado por los independientes, los ciudadanos de 18 a 64 años, y quienes ganan salarios entre 30.000 dólares y 199.999 dólares. Mientras tanto, Clinton obtuvo el endoso de los adultos mayores de 65 años, y quienes ganan más de 200.000 dólares.

Por otro lado, hay quienes cuestionan su avanzada edad, pues sería el presidente electo más viejo en la historia de los Estados Unidos. Asimismo, genera inquietudes que un socialista, como se auto-denomina, y con tendencia fuertemente progresista, pueda tener buenas relaciones con los multimillonarios y la empresa privada estadounidense, quienes son claves para el desarrollo económico no solo del país, sino del mundo entero. Además, proponer salud o educación gratuita universal, puede llegar a ser un discurso demagógico que pone en duda la practicidad de sus ideas. Lo que nadie puede negar es que las circunstancias sociales y económicas han cambiado, y las personas se han cansado de ver cómo el sistema favorece a unos cuantos mientras los ingresos del resto permanecen iguales. Bernand Sanders o ‘Bernie’ se ha encargado de traducir estas inconformidades en propuestas políticas programáticas.

Finalmente, no cabe duda que estas elecciones en los Estados Unidos son bastantes atípicas, pues los candidatos que están punteando en las encuestas de ambos partidos se encuentran en extremos ideológicos. Ahora bien, ¿está preparada la sociedad estadounidense para tener un presidente socialista, será la oveja negra del capitalismo industrial? Nadie puede saberlo, pero sí se respira y se necesita un ambiente de cambio.

Referencias El Libre Pensador:

Página Oficial del candidato Bernie Sanders.

Diario Financiero – “Sanders y Trump, los candidatos anti-establishment que capitalizaron el descontento de los votantes”.

Universidad de Berkeley – “Striking it richer: The evolution of Top Incomes in the United States”.


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