Apuéstele a la ciudadanía global en Colombia

Por Nathalia Sarmiento

24 de marzo de 2015
Imagen: By NASA/GSFC/Reto Stöckli, Nazmi El Saleous, and Marit Jentoft-Nilsen [Public domain], via Wikimedia Commons

Cuando se habla de ciudadanía aparentemente el concepto evocaría aspectos políticos. Pero si se mira con detalle, la ciudadanía está ligada a la cultura. Pues, como lo advirtió Habermas “la ciudadanía no ha estado nunca ligada conceptualmente a la identidad nacional”. Es por ello, que el pensamiento acerca de este concepto cambia considerándola como universal, constituida por ciertos valores y pensamientos comunes que se presentan en los diversos países. De esta manera, se puede hablar de que en Colombia existe la idea de aquella ciudadanía respaldada por la cultura y los pequeños actos cotidianos, como lo planteó el profesor Antanas Mockus.

¿Qué significa una ciudadanía universal?

A partir de esto se aborda la ciudadanía universal, ya que se pretende volver hacia atrás en sentido histórico, otorgando una renovada fuerza a los vínculos comunitarios, como lo observa Millares. Es decir, actuar de manera colectiva dejando a un lado el patriotismo. Este concepto se define como un modelo de ciudadanía comprometida con que el desarrollo humano sea equitativo, sostenible, y que cumpla los Derechos Humanos. Lo anterior involucra la idea de libertad, igualdad, justicia, ciudadanía activa y la educación de ella.  Lamentablemente, estos aspectos cada vez se ven menos reflejados en la  sociedad actual. Tal vez porque no se educa en torno a la necesidad de saber ser sujetos políticos; es decir, la relación e interrelación que cabe entre el individuo y la comunidad. Debido a ello, existen falencias en el comportamiento de los sujetos en los espacios públicos. Se recuerda aquella frase del profesor Antanas: “lo público es sagrado”. Si se entendiera el significado de esta, muy seguramente vivir en comunidad no sería una tarea apoteósica, sino, al contrario, una experiencia de construcción colectiva.

Cabe señalar la concepción de Thomas Humphrey Marshall sobre la ciudadanía como posesión de derechos, la cual consiste en asegurar que cada cual sea tratado como un miembro pleno de una sociedad de iguales. Esto quiere decir que cada persona, sin importar dónde se encuentre, es reconocida por tener derechos civiles, políticos, sociales y económicos. Por ende, en el momento en el que esto sea efectivo, los individuos pueden sentirse parte de un grupo en la que se tiene seguridad, prosperidad y libertad. Ello garantiza un óptimo desarrollo humano.

Colombia y la “Cultura Ciudadana”

Son pocas las personas que proponen un plan viable relacionado a la ciudadanía global, con el fin de ser aplicado en Colombia. Uno de aquellos planes de desarrollo es la “Cultura ciudadana” dirigida por Antanas Mockus, la cual “…busca generar sentido de pertenencia a través de la transformación o consolidación de un conjunto de costumbres, acciones y reglas mínimas que facilitan la convivencia entre desconocidos…” Por consiguientes, lo que se pretende es la creación de una conciencia social sostenida por determinados valores que promulguen un pensamiento colectivo –sin discriminación de cualquier tipo- y dejar a un lado el individualismo.

Con base a lo anterior, Antanas Mockus  postula un pensamiento totalmente relacionado con el concepto de ciudadanía global, debido a que se obtendría como resultado una sociedad libre, educada y lo más importante es que no se generaría ningún tipo de rechazo o discriminación  por razones religiosas, económicas, de orientación sexual… Cabe señalar, que el simple hecho de que dicho plan ya esté propuesto no significa que inmediatamente la sociedad prospere. Es necesario que cada individuo realice dichas acciones cotidianas que generan un buen ambiente con los demás sin problemas. Se espera que este planteamiento, que funcionó durante dos administraciones en Bogotá,  se retome nuevamente, porque bastante falta que hace en la capital y en el país entero.

En síntesis la ciudadanía global propone un modelo en la que cada persona debería pensar en el futuro de la sociedad y la integración de ella misma. Dicha preocupación se presenta a lo largo del mundo, puesto que son valores y principios básicos que representa la raza humana. Finalmente, específicamente en Colombia debemos motivar un cambio día a día y generar una conciencia social en la que las personas –sin importar edad, sexo, religión, estado económico u otras diferencias- reflexionen acerca de la “Cultura ciudadana” para darle sentido moral a la sociedad.

Avergüénzate de morir hasta que no hayas conseguido una victoria para la humanidad”Jürgen Habermas.

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